Argentina se convirtió esta semana en el primer país latinoamericano en tener en órbita un satélite geoestacional de construcción propia.

El cohete francés Ariane 5 despegó con éxito a las 21:44 GMT del jueves 16 de octubre desde la Guayana francesa. Llevaba a bordo dos satélites de telecomunicaciones para dar servicio a países latinoamericanos.

El Intelsat-30/DLA-1, un cargamento de la compañía Intelsat, fue liberado en órbita 28 minutos después del lanzamiento. Seis minutos más tarde, el Arsat-1, que pertenece a la empresa argentina Arsat –fundada en el 2006– fue liberado de la nave carguera.
 
El ARSAT-1 pesa 3 toneladas y tiene una vida útil prevista de 15 años en órbita. Transportará señales de video, brindará servicios de televisión directa al hogar, internet y telefonía sobre IP. Orbitará  a 36.000 km de distancia de la Tierra en la posición geoestacionaria 71°8 de longitud 0este.

ARSAT-1 es el primero de los satélites del Sistema Satelital Geoestacionario Argentino de Telecomunicaciones, un plan que implica el diseño y fabricación de tres satélites propios y su puesta en órbita y operación por el país suramericano con el objeto de incrementar sus capacidades en materia de telecomunicaciones, defender las posiciones orbitales asignadas al país e impulsar el desarrollo de la industria espacial. 

-Debbie Ponchner