La orquídea de esta imagen es bastante particular: su cabeza evoca la forma de un demonio, o al menos eso fue lo que vio el grupo de investigadores que descubrió la flor recientemente en la línea fronteriza que divide a los departamentos de Putumayo y Nariño, al sur de Colombia.

El nombre que recibe la flor también hace alusión a la imagen del “diablo” en su centro, y los científicos la han bautizado como Telipogon diabolicus. Aún con este temerario nombre, es poco probable que la flor represente algún tipo de amenaza debido a su minúsculo tamaño: T. diabolicus mide entre 5,5 y 9 centímetros. Además, ni siquiera un batallón de ellas podría causar daño, pues solo existen 30 de ellas.

“Debido a su limitado hábitat y población, hemos incluido a esta flor como una especie críticamente amenazada en la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza”, dijo a Scientific American Marta Kolanowska, investigadora del Departamento de Taxonomía Botánica de la Universidad de Gdansk, y coautora del estudio publicado en PhytoKeys .

T. diabolicus forma parte del género Teligopon, de la que se han documentado hasta ahora cerca de 250 orquídeas en el mundo. Muchas de estas flores se pueden encontrar en Colombia. El catálogo actual de orquídeas de ese país suramericano incluye a casi 3.500 tipos de flores de más de 200 géneros. “Pero estoy segura de que existen cientos de especies. Esa búsqueda es muy emocionante”, finalizó Kolanowska.