Esta imagen muestra la interpretación artística de la interacción entre una enorme estrella y un agujero negro supermasivo, un hecho que desencadenó un fenómeno tan brillante que mantuvo a los científicos confundidos por más de un año. Pero ahora, gracias a nuevas anotaciones realizadas por algunos de los instrumentos de observación más poderosos, los investigadores han logrado revelar su verdadera naturaleza.

En agosto de 2015, y a través de un telescopio ubicado en Cerro Tololo, Chile, los investigadores observaron un evento 570.000 millones de veces más brillante que nuestro Sol. Si la cifra aún no le impresiona, piense en este otro ejemplo: esa cantidad de luz equivale a 20 veces la producida por todas las 100.000 millones de estrellas de nuestra galaxia, la Vía Láctea, juntas. Los astrónomos llamaron al evento ASASSN-15lh.

“Fue algo tan espectacular que pensábamos que estábamos en presencia de la explosión de supernova más brillante que jamás habíamos visto”, dijo a Scientific American Giorgos Leloudas, astrofísico del Instituto Weizmann de Ciencias, en Israel, y autor principal del trabajo publicado en Nature Astronomy.

Sin embargo, los científicos no estaban completamente convencidos de que se trataba de una supernova. Algunas piezas no calzaban: la galaxia hogar, ubicada a 3.800 millones de años luz de la Tierra, tenía una masa muy superior a la que normalmente hospedaría una supernova y tampoco habían nuevas estrellas en formación. “Este no era el lugar en donde debíamos conseguir una supernova”, añadió el científico.

Esto hizo que Leloudas y su equipo se aventuraran a encontrar otra explicación a enorme explosión. Y la hallaron: gracias a observaciones adicionales realizadas por el Telescopio Espacial Hubble, el Observatorio Espacial Swift (especializado en explosiones de rayos gamma) y una serie de telescopios en tierra firme, los astrónomos descubrieron que el brillante fenómeno era en realidad una estrella desintegrándose por el efecto gravitacional de un poderoso agujero negro casi 100 millones de veces más masivo que nuestro Sol.

“Es lo que conocemos como ‘disrupción de marea’. Esta estrella estaba vagando por su galaxia y tuvo la mala suerte de encontrarse con este agujero negro”, explicó Leloudas.  Las disrupciones de marea son tan inusuales que esta es tan solo la décima vez que se documenta. Los científicos esperan que los datos les ayuden a entender mejor este raro fenómeno.