Hace unos 260 millones de años surgieron en la Tierra los cinodontes, unos animales cuadrúpedos que ya tenían muchas de las características morfológicas de los mamíferos actuales, como la sangre caliente, pero que aún ponían huevos, como los reptiles de los que evolucionaron.

Los cinodontes (un término que deriva de la expresión “dientes de perro” en griego) vivieron en los periodos Pérmico y Triásico, y el estudio de sus transformaciones morfológicas –tales como la postura de sus extremidades, el tipo de locomoción, o el desarrollo del paladar secundario, el oído, y el sistema nervioso– ha permitido a los paleontólogos entender el origen evolutivo de los mamíferos.

Muchos restos fosilizados de estos animales han sido encontrados en Europa, Asia y África, pero América del Sur destaca por ser una de las regiones donde más especies de cinodontes se han identificado.

De hecho, tres paleontólogos suramericanos acaban de describir dos nuevas especies, revelando pistas sobre cómo los cinodontes fueron uno de los eslabones genealógicos que conectaron a los reptiles con los mamíferos en el árbol de la evolución.

Un estudio realizado por Agustín Martinelli y Marina Bento Soares, ambos de la Universidad Federal de Río Grande del Sur, junto a Cibele Schwanke, del Instituto Federal de Educación, Ciencia y Tecnología de Río Grande del Sur, describe estas nuevas especies de cinodontes a partir de restos fósiles encontrados en dicha región de Brasil.

Los fósiles –que incluyen dos cráneos y mandíbulas pertenecientes a una especie que tenía unos 30 cm de largo, y una mandíbula con dientes que pertenecen a otra especie de unos 15 cm de largo– muestran las transformaciones denticulares que hacen que estos animales sean “una forma transicional”, una conexión entre los reptiles y los mamíferos, dice Martinelli.

“Por ejemplo, los dientes son más especializados y más similares a los de un mamífero, para triturar la comida y procesarla, que a los de cualquier reptil, que solo tiene dientes cónicos. Estos son dientes con muchas cúspides, con un sistema de oclusión que es una especialización que se da en el linaje de los mamíferos”, dice el paleontólogo argentino.

Los fósiles se encontraban en colecciones públicas y fueron hallados hace años en rocas del Triásico Medio-Superior, formadas entre 237 y 235 millones de años atrás, pero no habían sido estudiados en detalle hasta ahora.

El estudio, que se basa principalmente en análisis filogenéticos, y que acaba de ser publicado en PLOS ONE, ha permitido a los investigadores entender mejor cómo las diferentes especies de cinodontes fueron especializándose a lo largo de milenios.

“Por ejemplo, entre los cinodontes van apareciendo formas netamente herbívoras, formas insectívoras …  porque había algunos que solo comían insectos y otros que comían semillas. Entonces, ahí es que van generando esa especialización dentaria que caracteriza a los mamíferos”, dice Martinelli.

La primera de las dos nuevas especies descritas ha sido bautizada como Bonacynodon schultzi, en homenaje a dos destacados de investigadores de fósiles del Triásico de América del Sur, el paleontólogo argentino José Bonaparte y el brasileño Cesar Schultz.

El otro nuevo cinodonte ha recibido el nombre de Santacruzgnathus abdalai, en honor al paleontólogo argentino Fernando Abdala, un experto en cinodontes suramericanos y africanos.

Estas nuevas especies ponen énfasis, una vez más, en la necesidad de seguir estudiando fósiles de cinodontes de América del Sur, los cuales han llevado a la identificación de unas 20 especies diferentes en el continente.