El telescopio Espacial Hubble capturó la imagen de un cúmulo de estrellas abierto localizado dentro de la Pequeña Nube de Magallanes, una galaxia enana que se encuentra en la constelación austral de Tucana, o el Tucán, a unos 200.000 años luz de distancia.  

Además de la Pequeña Nube de Magallanes, la constelación alberga, entre otros, a la galaxia enana Tucana y 47 Tucanae, el segundo cúmulo globular más brillante en el cielo nocturno.

Los cúmulos abiertos, como el que captó la Cámara Avanzada de Inspecciones del Hubble, son colecciones de estrellas débilmente unidas por la gravedad que se formaron de una misma masiva nube de gas y polvo. Debido a esto, todas las estrellas tienen la misma edad y composición, pero varían en su masa, ya que se formaron en diferentes posiciones dentro de la nube. Estas características hacen que este grupo estelar sea de gran importancia para el estudio de las estrellas, debido a que se cree que su formación y evolución depende en gran medida de su masa.

“Un cúmulo abierto de estrellas como el NGC 299 ayuda a los astrónomos a entender cómo se forman las estrellas en diferentes entornos. La Pequeña Nube de Magallanes es una galaxia mucho menos masiva que la Vía Láctea, por lo que estudiar sus poblaciones estelares y compararlas con estrellas de la Vía Láctea puede dilucidar cómo los factores ambientales afectan la formación estelar”, explica Jennifer Wiseman, astrofísica y científica sénior del Telescopio Espacial Hubble.

La astrofísica detalla que el cúmulo estelar NGC 299 tiene unos 20 millones de años de antigüedad, bastante joven cuando se trata de estrellas “Las estrellas de la Vía Láctea van desde las recién nacidas hasta las que tienen más de 13.000 millones de años. De hecho, nuestro Sol tiene unos 4.500 millones de años. Así que la Vía Láctea tiene estrellas más viejas y más jóvenes que el NGC299, pero la mayoría de las estrellas tienen más de mil millones de años, por lo que  podría decirse que el NGC299 es más joven que la mayoría de las estrellas de la Vía Láctea”.