La Luna, con lentitud, se alineó perfectamente entre la Tierra y el Sol, oscureciendo (en pleno día) Indonesia durante unos minutos. La hermosa imagen, captada en Tangerang del Sur, Indonesia, explica mejor que las palabras por qué el fenómeno astronómico atrajo a miles de personas a la nación insular. Mientras algunas tribus locales realizaron rituales para asegurarse que el sol, fuente de vida, volviera a salir y brillar, entusiastas de la astronomía se encaramaban en los tejados para observar y fotografiar el espectáculo.

El eclipse solar fue total en el archipiélago indonesio, y se pudo observar parcialmente desde el norte y oeste de Australia, partes del sureste asiático y Hawái. El fenómeno  comenzó en el Océano Índico, cerca de la isla de Sumatra, a las 23:20 UTC (18:20 EST) del 8 de marzo, y se desplazó hacia el este hasta acabar en el Océano Pacífico al noroeste de Hawái cinco horas más tarde. El punto de mayor duración del eclipse total fue en Atolón Woleai, en el Océano Pacífico, cerca de Guam, a las 01:57 UTC (20:57 EST), con una duración de 4:09 minutos.

Crédito: NASA

Más allá del espectáculo, el eclipse también fue una oportunidad de investigación científica. Una vez que la  Luna tapó completamente el Sol, los científicos de la NASA tuvieron poco más de tres minutos para tomar varias fotografías de la súper-caliente y volátil atmósfera solar. La atmósfera solar está formada por varias partes, siendo la corona solar un aura de plasma en la parte más baja de la atmósfera del Sol (y otros cuerpos celestes). La corona solar se puede observar fácilmente durante eclipses solares, y los científicos están muy interesados en esta parte de nuestra estrella. Se cree que su estudio puede resolver varios misterios, como de dónde salen las nubes explosivas de material solar, entre otros. A través de las imágenes, científicos de la NASA estudiarán la luz polarizada que emite, ya que contiene información sobre la temperatura y la velocidad de los electrones en la corona solar.

 

-Berta Carreño