En 1995, el telescopio espacial Hubble fotografió los Pilares de la Creación: unas impresionantes columnas de gas y polvo de entre dos y cuatro años luz de longitud situadas en la nebulosa del Águila, a unos 6500 años luz de la Tierra. Con el paso de los años, aquella hermosa imagen acabaría por convertirse en una de las fotografías astronómicas más famosas de todos los tiempos.

Los Pilares de la Creación. NASA/ESA/STScI/AURA

En un trabajo cuyos resultados aparecieron publicados el pasado jueves en la revista Monthly Notices of the Royal Astronomical Society, A. F. McLeod, del Observatorio Europeo Austral (ESO), y otros investigadores han analizado la cinemática del gas que compone las icónicas estructuras. Gracias a ello, los astrónomos han obtenido el primer esbozo de la disposición tridimensional de las columnas. Las nuevas observaciones también han revelado otros detalles hasta ahora desconocidos, como la existencia de un chorro bipolar que emana de la punta del pilar central y que los investigadores atribuyen a la creación de una protoestrella.

Situadas en una región de formación estelar, las célebres columnas deben su origen a la erosión provocada por las grandes estrellas blancoazuladas de tipo O y B recién nacidas, cuya intensa radiación ultravioleta y vientos estelares han expulsado de la zona el material menos denso. Los pilares corresponden a las regiones de gas y polvo que, debido a su mayor densidad, han resistido durante más tiempo el desgaste.

A pesar de su majestuoso aspecto, el proceso de formación estelar no es más que una carrera contrarreloj. Al analizar las propiedades del gas y el polvo que componen los pilares, los investigadores han podido concluir que estos pierden unas 70 masas solares cada millón de años. Dado que su masa actual se estima en unas 200 veces la del Sol, las bellas estructuras acabarán por disolverse dentro de unos tres millones de años: un abrir y cerrar de ojos en escalas cósmicas.

Este artículo se reproduce con permiso y fue publicado primero en Investigación y Ciencia.