Nuevos ríos de agua helada están corriendo a lo largo y ancho de la capa de hielo de Groenlandia, un fenómeno que hace pensar a los científicos que el aumento del nivel del mar en el futuro podría ser mayor de lo que se ha calculado.

Aunque solo tienen un par de metros de ancho, los investigadores advierten que existen varios miles de estos riachuelos y que sus longitudes suman cerca de 150 kilómetros, el equivalente a casi siete veces el tamaño de la ciudad de Nueva York.

Un estudio publicado en Nature Climate Change analizó los datos obtenidos durante tres expediciones a Groenlandia realizadas en 2012, 2013 y 2015. Los resultados revelan que, debido a un dramático deshielo ocurrido en 2012, una capa de hielo de cinco metros de espesor cubrió buena parte de la nieve firn, una película de hielo poroso que es parte de la superficie de la capa de hielo de Groenlandia. Estos poros hacen que la nieve firn actúe como una “esponja” que retiene agua y la convierte en hielo sólido para mantener el equilibrio de la capa de hielo de Groenlandia.

Pero el deshielo de 2012 alteró la capacidad de la nieve firn de recibir y retener agua, por lo que estos fluidos comenzaron a buscar una salida hacia el océano. Así nacieron estos nuevos riachuelos.

William Colgan, investigador en Ciencias de la Tierra y el Espacio en la Universidad de York, en Canadá, y coautor del estudio, dijo a Scientific American que la cantidad de agua que estos riachuelos están descargando podría contribuir al aumento de los niveles del mar. “Los torrentes de agua helada conforman el 60% de la pérdida de hielo en glaciares. En contexto, eso equivale a 5.000 toneladas de agua por segundo. Estos ríos pequeños nunca se han contabilizado en ese número, y más investigación es necesaria para determinar su contribución”.

 

—Andrea Small Carmona