Sabemos que los osos polares ya tienen suficientes problemas afrontando la pérdida de sus territorios debido al descongelamiento de las regiones árticas. No obstante, si antes se pensaba que su metabolismo les podría ayudar a conservar sus reservas energéticas durante los largos períodos en los que no encuentran caza o comida, ahora un estudio señala que no es así: su metabolismo no es tan eficiente como se pensaba, por lo que cuentan con pocas estrategias biológicas para adaptarse al cambio climático. 

Durante los veranos, el hielo donde habitan los osos polares comienza a retraerse, por lo que los osos deben decidir si quedarse en el hielo o nadar hacia las costas. La mayoría de ellos se queda en el hielo para cazar focas –su especialidad y plato favorito–, pero algunos de ellos migran hacia las costas en busca de otro tipo de comida, como basura, aves, y hasta los restos de ballena que las comunidades indígenas dejan después de sus rituales de caza.

Hasta ahora, no se sabía nada sobre el metabolismo de los osos que se quedan en el hielo, mientras que de los osos que migraban a las costas, se pensaba que optimizaban su metabolismo entrando en una especie de “estado de hibernación activa” para ahorrar energía –un estado similar a la hibernación que pasan durante el invierno, pero sin retirarse a sus madrigueras–. Sin embargo,  nunca se había comprobado la hipótesis por lo difícil que es trabajar en esos climas.

Ahora, un equipo de investigación se aventuró en estas regiones hostiles y, equipados de un helicóptero y un rompehielos, colocaron dispositivos electrónicos para monitorear el movimiento y el metabolismo de más de una veintena de osos polares en el Mar de Beaufort, al norte de Alaska.

Después de dos veranos, los investigadores encontraron que tanto los osos que se quedan en el hielo como los que se van a las costas en vez de entrar en el estado de hibernación activa, entran en un estado más parecido al ayuno, que aunque sí reduce un poco su metabolismo, en realidad representa muy poco ahorro energético en comparación de lo que sería una hibernación activa.

“El cambio climático solo hará las cosas más difíciles para los osos”, dijo John Whiteman, autor del estudio publicado esta semana en Science y quien estuvo trabajando directamente con los osos.

Whiteman explicó que sus hallazgos apenas son un comienzo para entender el metabolismo de los osos, pero se necesita saber mucho más para comprender de forma holística cuáles serán en verdad las consecuencias del cambio climático en estos animales. Si algo encontraron, es que su fisiología no le está ayudando mucho a adaptarse a las nuevas condiciones.

-Lucina Melesio