Con sus hojas de color amarillo verdoso, un botón rosáceo en el medio y una altura que puede alcanzar los 90 centímetros, la orquídea Encyclia inopinata sorprendió a un grupo de botánicos de la Universidad de Yucatán y el Herbario de la Universidad de Harvard, que pensaron que se trataba de otra especie similar de orquídea.

Los investigadores hallaron la planta de E. inopinata por primera vez en 2010 durante una excursión en la vertiente del Pacífico del estado de Oaxaca, en México. En ese momento, la planta no tenía flores, y las características del tallo hicieron creer a los botánicos que se trataba de una orquídea de la especie Encyclia diota, la cual es muy común en el área y ha sido extensamente documentada.

“Pero cuando la planta finalmente floreció, en mayo de 2010, nos dimos cuenta de que estábamos en presencia de una flor que no habíamos observado antes”, dice a Scientific American Carlos Leopardi-Verde, miembro del equipo de científicos que determinó que E. inopinata era una nueva especie.

Para confirmar sus sospechas, el equipo de Leopardi Verde llevó a cabo una extensa revisión de las bases de datos de los herbarios más importantes de México, Estados Unidos y América Central. Así, los investigadores lograron determinar una evidente separación geográfica: Encyclia inopinata crece en la vertiente del Pacífico del estado de Oaxaca, mientras que E. diota está del otro lado de la cordillera, extendiéndose desde los valles centrales de Oaxaca hacia el también estado mexicano de Chiapas y el norte de Guatemala. Los hallazgos fueron publicados en la revista PhytoKeys.

En honor al sorpresivo descubrimiento, los investigadores incluyeron la palabra “inopinata” en su nombre, que en latín significa “inesperada”.

—Andrea Small Carmona