El calentamiento a largo plazo del planeta, así como un excepcionalmente fuerte fenómeno de El Niño, dieron lugar a numerosos récords climáticos en 2015, incluyendo hitos de temperaturas globales, niveles de dióxido de carbono y de calor oceánico, según el Informe anual del Estado del Clima de la Organización Meteorológica Mundial.

"El futuro está sucediendo ahora", dijo el secretario general de la OMM Petteri Taalas en un comunicado. "La alarmante tasa de cambio que estamos presenciando en nuestro clima, como resultado de las emisiones de gases de efecto invernadero, no tiene precedentes en los registros modernos".

Con el récord de calor continuando en los primeros meses de 2016, estas tendencias refuerzan la necesidad de poner en práctica el acuerdo sobre el clima de París, debatido en diciembre, para empezar a frenar las emisiones, dijo Taalas.

"Nuestro planeta está enviando un poderoso mensaje a los líderes mundiales para firmar y aplicar el Acuerdo de París sobre el cambio climático y reducir los gases de efecto invernadero ahora, antes de pasar el punto de no retorno", dijo.

 

Promedio de anomalías de las temperaturas globales anuales (referido a 1961-1990) para 1850-2015.

Crédito: OMM

El informe de la OMM, publicado el lunes, señaló que la temperatura media global para el año 2015 fue de 0,76 °C (1,37 °F) por encima del promedio de 1961-1990, convirtiéndolo en el "más cálido registrado, por un claro margen". El análisis de la temperatura de la OMM se basa en los registros de tres organismos: la NASA, la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos, y la Oficina Meteorológica del Reino Unido.

Retrocediendo aún más, esa temperatura era de aproximadamente 1 °C (1,8 °F) por encima de la media de la segunda mitad del siglo XIX, lo que significa que las temperaturas globales ya están a medio camino de los 2 °C (4 °F) por encima de los niveles preindustriales. El objetivo del pacto de París es mantener el calentamiento por debajo de esa marca a finales de siglo.

Si bien el informe se centra en 2015, los funcionarios de la OMM señalaron que el calor excepcional ha continuado durante 2016. En los registros de tanto la NASA como la NOAA, enero y febrero registraron récords de calor, con febrero superando a enero como el mes más anómalamente cálido jamás registrado, desde hace 135 años.

"Las sorprendentemente altas temperaturas en lo que va de 2016 han desatado ondas de conmoción en la comunidad de la ciencia del clima", dijo en un comunicado David Carlson, director del Programa de Investigación Mundial sobre el Clima, copatrocinado por la OMM.

Del exceso de calor atrapado por los gases de efecto invernadero, el 93 por ciento se almacena en los océanos. El contenido calorífico del océano al descender a una profundidad de 2.000 metros (6.500 pies) también alcanzó un nuevo récord máximo el año pasado, según el informe.

El calentamiento oceánico representa aproximadamente el 40 por ciento del aumento global del nivel del mar, ya que el agua se expande al calentarse; el aumento global promedio del nivel del mar de enero a noviembre fue también un récord, dijo la OMM.

Las aguas oceánicas más calientes también contribuyeron a un evento de blanqueamiento global del coral que aún está en curso, y los científicos están preocupados de que una cantidad cada vez mayor del calor atrapado en el océano pueda ser liberado a la atmósfera, lo que alimentaría el calentamiento aún más rápidamente.

 

Promedio anual de contenido de calor oceánico en los 700 m superiores (naranja) y en los 2000 m (azul) del océano (parte superior), y contenido promedio de calor oceánico por lustros (parte inferior).

Crédito: OMM

El calor no fue el único escenario donde se establecieron los récords: los datos preliminares de la NOAA sugieren que el 2015 vio el mayor salto en un solo año en los niveles globales de dióxido de carbono, y en el Ártico se observó un récord mínimo de hielo en invierno, y la cuarta cifra más baja de hielo mínimo en verano.

El informe, publicado previo al Día Meteorológico Mundial, el 23 de marzo, también hace la crónica de las diversas condiciones climáticas extremas que golpearon partes del mundo, algunas de las cuales fueron influenciadas por un El Niño muy fuerte.

Tales eventos incluyen grandes olas de calor y sequías devastadoras en África del Sur, lluvias monzónicas que condujeron a grandes inundaciones en partes de la India, condiciones más secas y grandes incendios forestales en Indonesia, y una actividad de ciclones tropicales superior a la media en la mayor parte de la cuenca del Océano Pacífico.

Tales extremos han llevado a millones de personas a la escasez de alimentos y de agua, así como miles de muertes a nivel mundial, que apuntan a la necesidad no solo de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, sino también de invertir en la adaptación y la mejora de los sistemas de predicción de los países en desarrollo, dijo Taalas en el prefacio del informe.

Este artículo se reproduce con permiso de Climate Central. El artículo fue publicado por primera vez el 21 de marzo de 2016.