El calentamiento del clima mundial ha llegado a un punto álgido en los últimos años, haciendo que los registros caigan como fichas de dominó. En 2015, el planeta vio establecerse una serie de dichos récords, desde la temperatura promedio global más alta al mayor aumento anual de dióxido de carbono.

Esos récords –junto con otros numerosos indicadores de los considerables cambios provocados en la tierra, los océanos y el aire, y para los ecosistemas– se detallan en el Informe anual del Estado del Clima publicado el martes por la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de los EE.UU.

El informe, que se publica desde hace 26 años como una edición especial del Bulletin of the American Meteorological Society, fue elaborado por 456 autores de 62 países y proporciona un examen de la salud de la Tierra.

"Tenemos que entender cómo está cambiando y variando el planeta... con el fin de entender hacia donde nos podemos estar dirigiendo en el futuro", dijo Thomas Karl, director de los Centros Nacionales de Información Ambiental de la NOAA, durante una teleconferencia de prensa.

 

 

Mientras que un El Niño fuerte proporcionó un empujón a la temperatura global el año pasado, el principal impulsor del aumento de la temperatura del planeta, así como de otras tendencias climáticas, es el calentamiento causado por la acumulación de gases de efecto invernadero en la atmósfera.

Y al igual que muchos de los récords de 2015 rompieron los establecidos solo un año antes, durante el 2016 se han roto o se romperán varios de los registros de 2015:

Temperatura global

La temperatura media mundial en 2015 fue récord de calor en los cuatro grandes conjuntos de datos, que se recogen de forma independiente por diferentes agencias estadounidenses e internacionales. El año superó a 2014 por 0,2 °F (0,1 ° C) –el mayor margen para un registro de este tipo desde 1998–.

Desde el punto de vista de cuánto han aumentado las temperaturas desde la época preindustrial, 2015 estuvo más de 1 °C (1,8 °F) por encima de las temperaturas de mediados y finales del siglo XIX. Las naciones se han comprometido a limitar el calentamiento a 2 °C por encima de las temperaturas preindustriales para el final de este siglo, con cierta discusión para ajustar ese máximo a 1,5 °C.

Las temperaturas globales han seguido disparándose en 2016, que durante la primera mitad del año superó con creces al 2015 y ha empujado al planeta aún más cerca del punto de referencia de 1,5 °C.

Que 2016 se lleve el título al año más cálido o no depende de la forma en que se desarrolle la segunda mitad del año, con un episodio de La Niña formándose posiblemente a raíz del excepcionalmente fuerte El Niño, que reinó durante el 2015 y principios de 2016. Los fenómenos de La Niña tienen un efecto de enfriamiento en las temperaturas globales. Los pronósticos del último modelo tienen menos confianza en que se forme La Niña, lo que significaría que 2016 tiene una mayor oportunidad de superar a 2015.

"Es muy posible que 2016 establezca un nuevo récord mundial de temperaturas", dijo Jessica Blunden, climatóloga de la NOAA y autora principal del informe.

Dióxido de carbono

Los niveles de gases de efecto invernadero –responsables del calentamiento constante del planeta– también establecieron récords en 2015.

El promedio anual de los niveles de dióxido de carbono en el Observatorio de Mauna Loa en Hawái, que sostiene el récord de CO2 atmosférico más duradero, fue de 400,8 partes por millón. Esa fue la primera vez que la medición fue de más de 400 ppm para el promedio del año. Mientras que la cifra es simbólica, muestra hasta qué punto esos niveles han aumentado desde la época preindustrial, cuando  los registros de CO2 eran de aproximadamente 280 ppm.

El año también vio el mayor aumento de un año para otro jamás registrado en Mauna Loa, 3,1 ppm. A pesar que 2016 está solo a la mitad, ya está ligeramente por encima de 2015 en este registro.

El promedio global de CO2 para 2015 estaba justo por debajo de 400 ppm, "lo que significa que 2016 superará fácilmente este hito", dijo Blunden. De hecho, uno de los últimos lugares de la Tierra que todavía tenía que atravesar esa marca, el Polo Sur, finalmente lo hizo este año.

Calor oceánico

Uno de los principales impulsores del récord de calor de 2015 fueron los océanos mundiales, que absorben el 90 por ciento del exceso de calor atrapado por la atmósfera.

Tanto las temperaturas de la superficie del mar como el calor contenido en la parte superior de los océanos registraron récords a nivel mundial, superando las marcas establecidas en 2014.

Debido a que el agua se expande cuando se calienta, ese calor también implicó que la altura de la superficie del mar fuera extraordinariamente alta, midiendo alrededor de 2,75 pulgadas más que al inicio del registro de alturas por satélite en 1993. El aumento del nivel del mar es una de las principales preocupaciones del calentamiento global, ya que puede inundar zonas costeras que actualmente son el hogar de millones de personas.

Hielo del mar Ártico

Uno de los puntos calientes del planeta ha sido el calentamiento desmesurado del Ártico, que está experimentando un aumento de la temperatura del doble de la media mundial.

Este calentamiento rápido ha provocado cambios sustanciales, tal vez de manera más notable en el hielo que cubre el océano Ártico. La pérdida de este hielo tiene ramificaciones para los ecosistemas polares, así como posiblemente en los patrones climáticos de Europa, Asia y América del Norte.

El hielo del Ártico alcanza su máximo a finales del invierno; el año pasado ese pico invernal estableció un mínimo histórico. Ese récord ya ha sido batido este año.

Mayo y junio de este año también vieron récords en los bajos niveles de hielo marino, aunque el descenso se moderó en julio. Aun así, el hielo marino está muy por debajo de la media a largo plazo y parece que 2016 se clasificará entre los años con registros más bajos al llegar al final de verano.

Esta serie de récords no continuará necesariamente durante los próximos años, sobre todo si La Niña se materializa. Incluso con una tendencia a largo plazo de aumento de temperaturas, otros factores climáticos contribuyen a las subidas y bajadas anuales. Pero mientras los gases de efecto invernadero continúen acumulándose sin cesar en la atmósfera, las escalas se inclinan fuertemente hacia mayores récords de calor, niveles de hielo marino cada vez más bajos y mares que se elevan cada vez más.

Este artículo se reproduce con permiso del Climate Central. El artículo se publicó primero el 2 de agosto de 2016.