La compañía de genética 23andMe anunció el miércoles el lanzamiento de un nuevo servicio de análisis genético que dirá si una persona es portadora de genes asociados con 36 trastornos diferentes, como la fibrosis quística.

El lanzamiento es un paso importante para la compañía, que en 2013 tuvo que paralizar la venta de su Servicio de Genoma Personal por orden de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA), debido a que la agencia reguladora no había aprobado las pruebas que la empresa ofrecía.

El Servicio de Genoma Personal, lanzado en 2007, analizaba un amplio menú de vínculos genéticos con enfermedades, entre ellos la predisposición al cáncer de mama y de ovario, ciertas enfermedades del corazón y la enfermedad de Alzheimer.

23andMe dijo que aún está trabajando con la FDA para la aprobación de esas pruebas, así como los análisis que pueden predecir la respuesta de una persona a medicamentos específicos.

Pruebas para conocer los riesgos genéticos hereditarios de cáncer de mama, así como ​​la respuesta que una persona pueda tener a los fármacos, ya están disponibles en otros países, como el Reino Unido, Canadá y Suecia.

"Hay más trabajo por delante en las otras áreas, pero soy optimista", dijo en una entrevista Anne Wojcicki, cofundadora y presidenta ejecutiva de 23andMe.

El nuevo servicio de pruebas, que estará disponible a partir de este miércoles, permitirá a personas sanas saber si son portadoras de las variantes genéticas relacionadas con 36 condiciones que pueden ser transmitidas a un niño, dijo la compañía. Además de la fibrosis quística, las condiciones a estudiar incluyen la anemia falciforme, la enfermedad de Tay-Sachs y beta talasemia.

El servicio también ofrece detalles no médicos sobre rasgos físicos como pecas o cabello rizado, así como también la intolerancia a la lactosa de una persona.

Con un precio de $199, el servicio llega casi ocho meses después de que los reguladores estadounidenses aprobaran una prueba de 23andMe para detectar el gen portador del síndrome de Bloom, un trastorno que causa baja estatura y una predisposición al cáncer.

La FDA dijo en su momento que la compañía podría ofrecer pruebas de detección a los clientes sin buscar la aprobación regulatoria primero. 23andMe dijo que, entre entonces y ahora habían pasado buena parte del tiempo validando las nuevas pruebas para asegurarse de que cumplen con las normas de la FDA.

Generalmente, las pruebas para detectar el gen portador de una enfermedad solo se realizan en personas sanas que están considerando tener familia, y no se utilizan para evaluar el riesgo personal que tendría un individuo para desarrollar la enfermedad.

Los individuos sanos que son portadores son aquellos que han heredado una variante normal y una variante anormal de un gen asociado con un trastorno. Un niño debe heredar dos copias defectuosas —una de cada padre— para desarrollar los síntomas.

La FDA no quiso hacer comentarios antes del anuncio del nuevo servicio de 23andMe. La agencia ha sido estricta en cuanto a las pruebas genéticas de venta directas al consumidor ofrecidas por otras empresas competidoras.

23andMe, que es una empresa privada, cuenta con el respaldo de Google Inc. y fue valorada en $1.100 millones en una reciente ronda de financiación de capital de riesgo.

Al igual que 23andMe, la compañía Pathway Genomics también recibió una carta de advertencia de la FDA en 2013, donde se señalaba que los consumidores podrían tomar acción médica sobre la base de sus resultados de la prueba, sin tener una comprensión completa de lo que significan.

Desde la amonestación de la FDA en 2013, 23andMe se ha concentrado en recopilar datos genéticos de los consumidores para usarlos en investigación de fármacos y de otro tipo, y en proveer a sus clientes reportes sobre su ascendencia.