Los tipos de bacterias que pueden causar intoxicación alimentaria acechan a nuestro alrededor. Estos gérmenes pueden ser especialmente fáciles de adquirir en viajes internacionales, así como en lugares, como guarderías, que son difíciles de limpiar. Las infecciones por lo general desaparecen por sí solas, pero a veces requieren hospitalizaciones y fuertes dosis de antibióticos. Desafortunadamente, las bacterias se están volviendo cada vez más resistentes a los tratamientos.

La última mala noticia llegó en abril, cuando los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU. reportaron un brote de Shigella sonnei que se ha vuelto resistente a la ciprofloxacina, uno de los últimos medicamentos que quedan en forma de pastillas que pueden matar el germen. Desde entonces un investigación de Scientific American muestra que la cepa preocupante todavía está circulando en EE.UU. un año después de que surgió por primera vez.

La bacteria Shigella típicamente causa unos 500.000 casos de enfermedades diarreicas y 40 muertes, cada año en Estados Unidos. Los niños desnutridos y las personas con sistemas inmunes comprometidos están particularmente en riesgo de sufrir casos severos. Los síntomas incluyen diarrea que a veces se presenta con sangre, fiebre y dolor abdominal, y el cuadro suele durar alrededor de una semana.

La bacteria está naturalmente en EE.UU. pero, hasta ahora, la gente normalmente se contagiaba con cepas resistentes a la ciprofloxacina en viajes internacionales. En el brote actual, sin embargo, muchas personas que se enfermaron no habían estado recientemente fuera del país, lo que demuestra que el germen multirresistente a drogas ahora ha establecido una firme presencia nacional.

Los CDC han confirmado 275 casos de Shigella resistente a la ciprofloxacina en todo el país desde mayo 2014 a mayo 2015, según los datos obtenidos exclusivamente por Scientific American (véase el gráfico abajo). Aunque estas cifras parecen pequeñas, casi con seguridad solo representan una pequeña fracción de la cantidad real de casos de resistencia a la ciprofloxacina. Se supone que las infecciones por Shigella son reportadas a los CDC, pero muchas personas que se enferman no van al médico. Y aquellos que lo hacen a menudo no son sometidos a pruebas para detectar la presencia de shigella, menos aún de resistencia a fármacos.

Las poblaciones vulnerables son algunas de las más afectadas en este brote, incluyendo casos vinculados a una guardería, a gente sin hogar en San Francisco y a personas VIH-positivas en Filadelfia. Tan solo 10 gérmenes shigella pueden causar una infección, haciendo que la bacteria sea virtualmente indetectable pues se propaga rápidamente en alimentos y agua contaminada, o de persona a persona.

Otros fármacos que el patógeno ha vencido en el pasado incluyen la ampicilina, la estreptomicina y la tetraciclina. Anna Bowen, oficial médico en el área de Prevención de Enfermedades transmitidas por el Agua de los CDC y autora principal del estudio publicado en abril, dice que los CDC han identificado algunos casos en este brote que eran resistentes a todas las opciones de tratamiento oral disponibles actualmente. La siguiente línea de defensa es un antibiótico más caro y de amplio espectro, que debe ser administrado mediante una inyección o por vía intravenosa.

Mientras que los laboratorios pueden analizar la resistencia a la ciprofloxacina, actualmente no existen pruebas estandarizadas para identificar si una infección por Shigella es resistente a la azitromicina, que es la drogas utilizada para niños. (La Administración de Alimentos y Drogas ha aprobado la ciprofloxacina solo para adultos). “Casi ningún laboratorio clínico está haciendo este tipo de pruebas”, dice Bowen, “y por lo tanto los pacientes están siendo tratados casi a ciegas, ya que los proveedores no saben si la azitromicina es una opción apropiada o no”.

La demora en informar los casos es otro tema. San Francisco, por ejemplo, está registrando casi dos veces la cantidad de casos que los CDC cuentan como confirmados para la ciudad: 228 casos frente a 119. Cora Hoover, directora de Prevención y Control de Enfermedades Contagiosas del Departamento de Salud Pública de San Francisco, dice que ellos tienen definiciones de casos ligeramente diferentes porque, al ser la agencia de la ciudad que investiga este brote sobre el terreno, quieren garantizar que todos los potenciales pacientes estén identificados. Además, toma tanto tiempo confirmar un caso. Los funcionarios de Salud Pública normalmente siguen a cada paciente, y las pruebas de laboratorio pueden tomar semanas.

Puede llevar alrededor de un mes confirmar si un caso de shigelosis es a la vez resistente a los antibióticos y parte del mismo brote, aunque varía. Generalmente, una vez que un médico identifica una infección por Shigella, informa a la agencia de salud pública de la ciudad o del estado y envía una muestra de heces al laboratorio para confirmar el diagnóstico.

El laboratorio crece o “cultiva” la bacteria y reporta sus hallazgos al mismo médico y a la agencia, en aproximadamente una semana. La agencia de salud luego reporta el caso a los CDC, que analizan una selección de casos de resistencia a los antibióticos a través del Sistema Nacional de Vigilancia de la Resistencia a los antimicrobianos y su red nacional de laboratorios, PulseNet. Los resultados de las pruebas genéticas realizadas por PulseNet sobre los casos de la muestra puede ser completados en un par de semanas

En el momento en que un caso se confirma, el paciente suele estar mejor. Caroline Johnson, directora de la División de Control de Enfermedades en Salud Pública de la Ciudad de Filadelfia, dice que su división por lo general sospecha que un caso es parte de un brote, pero no lo sabe a ciencia cierta hasta que están los resultados completos.

Peter Gerner-Smidt, jefe del Laboratorio de Enfermedades Entéricas de los CDC y PulseNet, dice que los laboratorios gradualmente dejarán de tener que cultivar bacterias para identificarlas. A medida que las pruebas genéticas se vuelvan más baratas y más accesibles, los laboratorios estatales con el tiempo serán capaces de obtener esa información mediante la determinación de la secuencia completa del ADN de cada muestra. De un modo alentador, este enfoque se espera que revele más rápidamente la resistencia a los antibióticos, dice Gerner-Smidt, pero probablemente tomará años antes de que estas pruebas sean utilizadas ampliamente.

Debido a la creciente amenaza de la multirresistente shigella, los CDC y otras agencias de salud recomiendan a los médicos sólo prescribir antibióticos para los casos graves. En realidad, la shigelosis puede desaparecer por su cuenta con una correcta hidratación y descanso. La prevención es, por lo tanto, la mejor arma para controlar la shigella resistente, dice Bowen, sobre todo porque EE.UU. no puede regular el uso excesivo de antibióticos en otros países, aunque afecte a los pacientes en el país.

 “Los problemas con la resistencia a los antibióticos en cualquier lugar son problemas con la resistencia a los antibióticos en todas partes”, dice. “No hay fronteras cuando se trata de resistencia a antibióticos, y todos debemos estar atentos”.

 

Los números en esta tabla no representan totalmente la carga de shigelosis en Estados Unidos porque no se denuncian todos los casos. Los casos semanales totales en este gráfico fueron calculados restando el total acumulado la semana anterior del total acumulado de la semana en curso, como se informa en el informe semanal de morbilidad y mortalidad de los CDC. Estos totales acumulados pueden fluctuar hacia arriba o hacia abajo en base a nueva información.