Un grupo de arqueólogos y voluntarios ha descubierto en medio de toneladas de sedimentos extraídos del Monte del Templo, en Jerusalén, 600 baldosas que, según afirman, al menos 100 de ellas fueron parte de los lujosos pisos que decoraron los pórticos del Segundo Templo, el santuario principal del pueblo de Israel, reconstruido y ampliado en la época en que el rey Herodes gobernó sobre la ciudad, entre el año 37 y el 4 a. C.

Siguiendo principios geométricos y los patrones observados en otras importantes edificaciones de la época, como villas italianas y los palacios de Herodes el Grande en Jericó, Herodión y Masada, Frankie Snyder,  del equipo del Proyecto de Tamizado del Monte del Templo (Temple Mount Sifting Project), logró restaurar siete diseños del majestuoso piso que decoró los edificios en el Monte del Templo hace más de 2.000 años. La restauración fue revelada ayer en la 17º Conferencia Arqueológica Anual de la Ciudad de David.

“Les tomó mucho tiempo lograr armar todas las piezas para poder obtener los diseños. Es un descubrimiento muy importante, imagínese, lograron el diseño del rompecabezas sin saber cuál era el dibujo. Por primera vez tenemos el diseño del piso de secciones del Monte del Templo”, dice Rami Arav, arqueólogo bíblico que dirige excavaciones en la localidad de Bethsaida y professor de la Universidad de Nebraska-Omaha.

Los pisos, hechos de mármol rojo, azul y blanco son de tipo opus sectile, una técnica del mosaico romano en la que piedras u otros materiales de distintos colores se cortaban en piezas de muy poco grosor y se combinaban para rellenar todo el espacio, ya fuera con criterios geométricos o artísticos.

Algunas de las baldosas de piedra halladas, en orden de tamaño. Crédito: Temple Mount Sifting Project (Zachi Dvira). 

Además de provenir de sedimentos que fueron extraídos del Monte del Templo, tres características logran ubicar a estas baldosas en el complejo del Segundo Templo, señala el arqueólogo Gabriel Barkay, cofundador y director del Proyecto de Tamizado del Monte del Templo. “Primero, todas las medidas de las baldosas siguen las fracciones del pie romano (de aproximadamente 29,6 cm) y siguen de forma exacta estas medidas que eran las que se utilizaban en aquella época. Segundo, tenemos paralelos exactos de estos pisos e incluso de estas piedras y formaciones de piedras en los pisos de los palacios de Herodes en Masada, Herodión, Jericó y en otros sitios.  Eso es bastante firme. En tercer lugar, los materiales de las piedras son importados de Italia, Grecia, Tunisia y Asia Menor, son mármoles coloridos con vetas, y ese tipo de mármol no se importó a esta tierra ni antes ni después de Herodes el Grande. La datación es segura”.

Además, las descripciones de la arquitectura del Segundo Templo en fuentes escritas apuntan a pisos como los encontrados. “En las fuentes escritas, Flavio Josefo describía que los alrededores del Templo estaban  pavimentados con todo tipo de piedras de colores,  haciendo referencia a este tipo de piso. Además, en la literatura talmúdica, los sabios describían el sitio y hablaban del uso de mármol azulado, rojizo y blanco en el Templo”, señala Barkay. 

“No sabemos exactamente de dónde provino el piso”, dice Arav, “puede ser de dentro del Templo, de los pórticos, pero sabemos que sí había (en las edificaciones del Templo) este muy extravagante piso de piedra”. También se sabe que este tipo de pisos de gran lujo se reservaban para las habitaciones más especiales en las edificaciones y solo podrían provenir de espacios techados, “por lo que estas baldosas pudieron provenir de los pórticos alrededor del Templo, del pórtico real, que se encontraba en la parte sur del Monte del Templo o también pudieron ser de alguna de las edificaciones auxiliares”, explica Barkay.

El Proyecto de Tamizado del Monte del Templo se inició en 2004, después de que en 1999 el A-Waqf, el fiduciario que administra el Monte del Templo y ha impedido excavaciones arqueológicas en el sitio, excavó ilícitamente una fosa  para la construcción de una entrada a una mezquita. Unas 9.000 toneladas de tierra, llena de tesoros arqueológicos, fue vertida en el Valle de Cedrón. Con ayuda de más de 200.000 voluntarios, esta tierra está siendo cernida. Más de medio millón de objetos han sido descubiertos hasta el momento, entre ellos armas antiguas, joyas antiguas, más de 6.000 monedas antiguas, tejas, sellos e impresiones de sellos.

Si bien Barkay es el primero en decir que estos pisos no son el objeto más importante que se ha recuperado de esa tierra extraída del Monte del Templo, no deja de ser emocionante. “Esta es la primera vez que somos capaces de reconstruir algo de la gloria de las edificaciones de la época de Herodes”, asegura.

“Si usted está interesado en el Monte del Templo, si está interesado en el judaísmo de esa época o en el cristianismo también, porque Jesús entró en el Templo, y lo más probable es que caminó sobre estos pisos y probablemente fue sobre estos pisos que volcó las mesas, este hallazgo es importante”, concluye Arav.