La DES14X3taz no es una supernova cualquiera. Es una supernova superluminosa. La vieron por primera vez en diciembre de 2014 desde el Observatorio de Cerro Tololo en Chile. Emitía una luz azulada, mucho mas potente que la de otras supernovas –una pista que indicaba que se trataba de una superluminosa, uno de los fenómenos mas brillantes del universo–.

Se fue apagando lentamente, como suele ocurrir con las supernovas. Pero contra todo pronóstico estalló de nuevo, semanas más tarde, cuando era observada de nuevo desde el Gran Telescopio de Canarias.

Las supernovas son unas explosiones estelares tan gigantescas que, pese a ocurrir a miles de años luz, pueden ser observadas a simple vista desde nuestro planeta.  De ellas, las superluminosas son la élite: suelen ser entre 10 y 100 veces más brillantes que una supernova normal, mucho más azules y bastante más longevas.

También son muchísimo mas raras. Según la literatura científica tan solo se han estudiado 30 de estos fenómenos desde que fueron identificados hace una década; y solamente se han detectado un puñado de supernovas que estallen dos veces.

Por eso la DES14X3taz es tan especial. Por eso y porque los astrónomos que la estudiaron, y que en febrero publicaron un estudio en el Asthrophysical Journal Letters, pudieron recabar una gran cantidad de datos sobre ella desde diciembre de 2014, cuando se observó por primera vez, hasta finales de septiembre de 2015.

“Hemos podido tomar la curva de luz, es decir, hemos podido medir los brillos que íbamos detectando durante un largo periodo de tiempo. Además pudimos tomar espectros sobre todo en la parte bastante inicial y eso es la que hace diferente al resto de superluminosas, que no se tienen tantos datos sobre ellas”, dice Francisco Javier Castander, del Instituto de Ciencias del Espacio, en Barcelona, y uno de los autores del estudio.

La hipótesis de los autores es que la enorme energía que alimentó a la DES14X3taz viene de magnetares, estrellas de neutrones altamente magnetizadas que giran muy rápido y se supone son los núcleos hipercomprimidos resultantes de estrellas masivas que han explotado.

Pero los astrónomos aún no tienen muy claro por qué explotó dos veces. “Con los datos que hay de otras superluminosas parece que seguramente es un fenómeno típico y es el modo como brillan este tipo de supernovas, pero todavía hay pocos datos y habrá que ver exactamente qué es lo que pasa”, añade Castander.