Un influyente grupo de astrónomos estadounidenses ha presentado su proyecto para diseñar el más grande y mejor telescopio espacial de la historia (un digno sucesor del queridísimo telescopio espacial Hubble) que algunos dicen podría costar más de 10 mil millones de dólares.

El Telescopio Espacial de Alta Definición (HDST) tendría un espejo de hasta 12 metros de ancho. Esto es 5 veces los 2,4 metros del Hubble –que revolucionó la astronomía con sus precisas imágenes del cosmos–, y casi el doble de ancho que el Telescopio Espacial James Webb (JWST), que está preparándose para su lanzamiento en 2018. El HDST podría finalmente responder a la pregunta de si los seres humanos estamos solos en el Universo, analizando directamente las atmósferas de docenas de planetas extrasolares en busca de signos de vida. También podría cambiar radicalmente nuestra comprensión científica sobre la evolución del Universo.

"Es difícil transmitir lo espectacular que va a ser", dice la co-autora del informe Julianne Dalcanton, astrónoma de la Universidad de Washington en Seattle.

El informe, publicado el 6 de julio por la Asociación de Universidades para la Investigación en Astronomía (AURA) en Washington DC, es de momento solo un deseo: el HDST podría ni siquiera alcanzar la fase de diseño por ingenieros. Pero el estudio llega en un momento en que las agencias de financiación gubernamentales están empezando a pensar en la próxima encuesta sobre prioridades de la astronomía estadounidense, que se presentará en 2020. Y los respetados autores del informe podrían influir en el debate sobre si la NASA debería estar preparando otro gran observatorio espacial en las próximas décadas.

Fue un informe similar, el AURA en 1996, el que finalmente convenció al Congreso y a la NASA para financiar y construir el telescopio Webb de 6,5 metros.

Brecha de longitudes de onda 

Se espera que el Hubble, que celebra su 25 aniversario este año y ya no recibe mantenimiento de los astronautas, dure otros cinco o seis años. En el momento en que deje de funcionar, el JWST ya debería estar en órbita. Pero este telescopio analizará diferentes longitudes de onda que el Hubble (luz infrarroja en vez de óptica y ultravioleta). Después del JWST, el siguiente gran telescopio espacial planeado por la NASA es una misión llamada el Wide-Field Infrared Survey Telescope, que también operará principalmente en el infrarrojo.

Cuando el Hubble ya no esté, los científicos no podrán tomar esas imágenes astronómicas asombrosas en luz visible y de altísima calidad, características del Hubble. O comprobar cómo la atmosfera frena las longitudes ultravioleta, gracias al poderoso instrumento que lleva el Hubble en pleno espacio. "¿Qué vamos a hacer para llenar ese vacío?", Se pregunta Marc Postman, un astrónomo del Instituto de Ciencia del Telescopio Espacial en Baltimore, Maryland, y coautor del informe AURA. "Está empezando a convertirse en un verdadero problema."

Un HDST debería tener por lo menos 10 metros de diámetro para poder analizar las atmósferas de decenas de exoplanetas –el número necesario para tener estadísticas fiables de si la vida es común en el Universo–, dice Postman. El límite superior de tamaño del telescopio –12 metros– está definido por la cantidad de peso que un sistema de cohetes podría lanzar al espacio.

Espejo doblado 

Al igual que el JWST, el HDST se lanzaría doblado y viajaría hasta el punto de gravedad estable 'L2' en el espacio, a 1,5 millones de kilómetros de la Tierra, donde se desplegaría como una flor. Pero a diferencia del JWST, podría operar a temperatura ambiente, lo que eliminaría la necesidad de los complejos sistemas de refrigeración que han supuesto los enormes sobrecostos y retrasos del $8.000 millones JWST.

Los autores del informe están tratando de contentar a dos grupos de astrónomos: los que estudian exoplanetas y los que estudian cuestiones astrofísicas más amplias. "Creemos que el HDST será un telescopio revolucionario en muchos aspectos", dice Postman. "Ahora el reto será conseguir que todas las comunidades estén de acuerdo en que eso es precisamente lo que quieren."

Seguramente la NASA tendrá que asociarse con otras agencias espaciales para convertir la propuesta en una realidad. Un HDST a gran escala costará probablemente más de $10.000 millones, dice Alan Dressler, astrónomo de los Observatorios Carnegie en Pasadena, California, quien dirigió el estudio de 1996 que condujo al JWST. Él sugiere considerar una versión del HDST a escala reducida, además de la ambiciosa propuesta de 12 metros. "Sería muy lamentable que la escala se considerara demasiado grande y no hubiera la alternativa de un más modesto –pero todavía grande– paso en la misma dirección", explica.

Dalcanton sostiene que la ciencia que se podría hacer con un HDST completo valdría muchísimo la pena. "Esta es una misión que nunca dejará de verse convincente", dice, " A menos que ya lo hayamos construido ".

Este artículo se reproduce con permiso y fue publicado por primera vez el 6 de julio de 2015.