Con más de 200 cámaras ocultas, un equipo de investigación capturó 1,2 millones de fotografías de la Reserva Nacional de Serengueti en Tanzania, identificando a más de 300.000 animales y 40 especies con la ayuda del público general. Las fotografías revelan especies como leones, guepardos, ñus, e incluso gatos salvajes, almizcleros y zorrillas. 

“Descubrimos que a los elefantes les gusta arrancar las cámaras de los árboles y lanzarlas, ¡mientras que a las hienas les gusta morderlas!”, dijo entre risas a Scientific American Margaret Kosmala, quien estuvo involucrada en el proyecto y es coautora del reporte que describe la metodología que utilizaron y que fue publicado en Scientific Data. “¡A los babuinos les gusta presionar los botones de las cámaras; a veces las cambiaban de modo de foto a modo de vídeo!”, dijo en relación a algunos de los problemas que encontraron en el campo.

Las cámaras fueron colocadas dentro de un área de 1.125 kilómetros cuadrados y operaron continuamente entre 2010 y 2013. Las fotos obtenidas fueron clasificadas gracias al trabajo de unos 28.000 voluntarios que ingresaron al sitio Snapshot Serengeti para catalogarlas.

Para identificar a los animales, los usuarios tenían la opción de elegir si la cámara había capturado a un animal o no. Si la fotografía mostraba un animal, los usuarios entonces podían clasificarlo por medio de una plataforma interactiva que permitía escoger entre diversas características –como tipo de cuernos, cola, color y patrones en la piel– para determinar su especie.

Una misma fotografía era clasificada por múltiples usuarios y, utilizando un algoritmo, los investigadores tomaron las clasificaciones individuales para generar la clasificación final por medio de un consenso. Las clasificaciones por consenso fueron validadas conforme a estándares establecidos por expertos, y encontraron que la precisión para identificar especies fue cercana a 97 por ciento.

Kosmala explicó que el proyecto era idóneo para realizarse con ayuda del público, puesto que la cantidad de datos era inmanejable por un equipo de investigación si querían identificar a más de unas cuantas especies. “Esto nunca hubiera sido posible sin ayuda del público”, dijo.

Los investigadores esperan que sus resultados puedan ser utilizados para entender mejor los hábitos y conductas de los animales salvajes, y también que el algoritmo que utilizaron para interactuar con el público sea útil para proyectos interactivos de procesamiento de imágenes en el futuro.

Elefantes en una de más de un millón de fotos capatadas por las cámaras en el parque de Serengueti. Snapshot Serengeti