Mientras que los niveles de colesterol que se miden en un análisis de sangre de rutina pueden servir como una señal de alerta para las enfermedades del corazón, no hay una simple prueba que advierta la aparición del alzhéimer. Una nueva empresa en  Silicon Valley espera cambiar eso.
 
Medio millón de estadounidenses mueren de la enfermedad de Alzhéimer cada año. La mayoría son diagnosticados después de un examen médico detallado y extensas pruebas neurológicas y psicológicas que miden la función mental y descartan otras causas de demencia. Sin embargo, las cosas empiezan  a andar mal unos 10 o 15 años antes de que aparezcan los síntomas. Análisis del líquido cefalorraquídeo y tomografías por emisión de positrones (PET) pueden detectar una señal de advertencia: la acumulación de la proteína beta-amiloide en el cerebro. Los estudios sugieren que los adultos con altas concentraciones de proteína beta-amiloide en su cerebro tienen un elevado riesgo de desarrollar la enfermedad de Alzhéimer y están las mejores posibilidades de beneficiarse de los tratamientos, en caso de que estén disponibles.
 
Lograr que los medicamentos para el alzhéimer lleguen al mercado requiere largos y costosos estudios clínicos, que, según algunos expertos, no han sido exitosos hasta el momento porque los fármacos experimentales se probaron demasiado tarde en el proceso de la enfermedad. Para el momento en que las personas muestran signos de demencia, sus cerebros ya han perdido neuronas y ninguna terapia actual puede revivir las células muertas. Es por eso que los ensayos de medicamentos están buscando reclutar a personas mayores con alzhéimer preclínico, es decir que están a punto de iniciar el deterioro cognitivo, pero se muestran completamente saludables. Esto plantea una tarea difícil. Las punciones lumbares son engorrosas y un análisis de PET cuesta $ 3,000 por exploración. "No hay ninguna prueba barata, rápida y no invasiva que puede identificar con precisión a las personas en riesgo de presentar la enfermedad de Alzhéimer", dice Brad Dolin, director de tecnología de Neurotrack. La compañía está desarrollando una prueba visual computarizada que podría llenar ese vacío.
 
Varios científicos fuera de la empresa creen que la prueba es prometedora, ya que, a diferencia de otros tests cognitivos, no requiere de habilidades de idioma ni motoras. Los participantes simplemente observan imágenes en un monitor mientras que una cámara sigue sus movimientos oculares. La prueba se basa en la investigación del cofundador  de Neurotrack,  Stuart Zola, de la Universidad de Emory que estudia el aprendizaje y la memoria en los monos. Cuando se le presenta a un primate dos imágenes, una familiar y otra novedosa, el animal suele mantener la mirada más tiempo sobre la imagen nueva. Sin embargo, si el hipocampo está dañado, como sucede en la enfermedad de Alzhéimer, el sujeto pasa igual tiempo mirando cada imagen.
 
Los hallazgos en los monos parecen ser iguales en las personas. En un estudio de cinco años de duración, los investigadores aplicaron la prueba de media hora a 92 personas mayores. Sesenta eran cognitivamente normales y 32 tenían un deterioro leve que a menudo precede el alzhéimer. Con los resultados de las pruebas, los investigadores pudieron predecir con tres años de antelación, quiénes en el grupo normal presentarían deterioro cognitivo y cuáles de los pacientes con deterioro leve desarrollarían la enfermedad de Alzhéimer.
 
Desde entonces, la compañía ha desarrollado una versión web de la prueba de cinco minutos que usa webcams básicos para capturar los movimientos del ojo. La configuración original, que utiliza un dispositivo de seguimiento ocular infrarrojo, cuesta alrededor de $ 60,000. Si se demuestra que funciona de forma fiable, la prueba en línea podría convertirse en una herramienta asequible para todos, lo que permitiría a los médicos conocer quién está en riesgo de tres a seis años antes de que los síntomas del alzhéimer aparezcan.
 
En la Cumbre del CNS, celebrada en noviembre, Dolin reportó que la prueba con webcam de cinco minutos calculó puntuaciones con esencialmente la misma precisión que el sistema de eye-tracker. Por otra parte, las puntuaciones en la prueba en línea de cinco minutos parecen alinearse con las puntuaciones en la versión original de media hora, dice. Pero la compañía todavía tiene que demostrar que su prueba en línea puede predecir cuáles personas mayores, hoy saludables, desarrollarán Alzheimer.
 
Para obtener estos datos, la compañía inició en octubre pasado un estudio de tres años de duración que probará su test de seguimiento ocular en 3.000 personas mayores de Shanghai. Los participantes tomarán la prueba de Neurotrack junto con exámenes cognitivos y análisis de sangre al inicio del estudio y después cada año, durante tres años. Estudios estadounidenses adicionales financiados por Neurotrack evaluarán la tecnología de la compañía junto con análisis PET y otras medidas para la identificación de las personas sanas en un camino hacia la enfermedad de alzhéimer.
 
Además, varias compañías farmacéuticas están incluyendo Neurotrack en ensayos clínicos de terapias experimentales de alzhéimer. En total, más de 6.000 personas tomarán el examen Neurotrack, dice el co-fundador y CEO de la compañía, Elli Kaplan.

Neurotrack es solo uno de varios enfoques que investigadores están explorando para obtener medidas baratas, y fáciles de aplicar para identificar el alzhéimer  presintomático. Otros están buscando a recoger dicha información de pruebas de sangre, escáners de retina y pruebas cognitivas computarizadas. Pero en este momento no está claro si una prueba es mejor que las otras, o, más probable, sean varias la que se utilicen para evaluar la progresión de la enfermedad, de acuerdo con Peter Snyder, profesor de neurología en Alpert Medical School de la Universidad de Brown.