Los arqueólogos pensaban que la última cámara funeraria en el Valle de los Reyes de Egipto ya había sido descubierta incluso antes de que Howard Carter abriese la inmaculada tumba del faraón Tutankamón en 1922. Tutankamón gobernó Egipto por solo una década, de 1332 a 1322 a.C., y murió alrededor de los 19 años de edad. Sin haber sido tocada por saqueadores antes de su descubrimiento, los deslumbrantes artefactos de oro de la tumba capturaron la imaginación del público y lo convirtieron en una de las momias de Egipto más famosas e intensamente estudiadas. Pero de hecho, la tumba de Tutankamón no era el último secreto que escondía el valle. En los últimos 10 años han salido a la luz dos cámaras más: una es un área de almacenamiento para ataúdes y materiales de sepultura, la otra contiene la momia de una mujer que era una cantante en el templo de Karnak. En noviembre de 2015 el especialista en radares Hirokatsu Watanabe llevó a cabo una serie de escaneos de radar de penetración terrestre. Ahora su análisis de esos escaneos está completo y sugieren que podría haber otras cámaras, que posiblemente contengan tumbas, ocultas detrás de las paredes de la tumba del niño rey. El georradar es muy difícil de utilizar en la roca del Valle de los Reyes. Según Zahi Hawass, exministro de antigüedades de Egipto, las grietas naturales de la roca pueden reflejar las ondas de radar de manera que parezcan cámaras hechas por el hombre, por lo que está prevista otra ronda de escaneo para confirmar si en realidad existen las cámaras.

A primera vista, Tutankamón parecía ser una figura menor en la historia egipcia –muy pocos registros escritos se refieren a él–. Pero gobernó en un momento en que su nación estaba experimentando un cambio profundo. El faraón Akenatón, cuyo reinado terminó cuatro años antes del inicio del de Tutankamón, había cambiado la religión oficial de Egipto, que involucraba adorar a un panteón de dioses, a un culto monoteísta dedicado al dios sol Atón. Este cambio redujo el poder de los ricos y poderosos sacerdotes dedicados a los dioses egipcios tradicionales. Poco después de la muerte de Akenatón, la nación volvió a adorar a los dioses tradicionales. Esos líderes espirituales reafirmaron su poder rápidamente, y fue durante esta agitada época que Tutankamón subió al trono. Al igual que con cualquier gran descubrimiento, la tumba de Tutankamón planteó una serie de nuevas preguntas importantes acerca de la historia de Egipto, como quiénes fueron sus predecesores y sucesores y qué otras figuras podrían estar enterradas en su tumba. Si hay nuevas cámaras por ser exploradas, las respuestas sobre la vida de Tutankamón y sus parientes reales podrían estar más cerca que nunca. Aún así, hay otros misterios sobre Tutankamón que fácilmente pueden quedar sin responder.

¿Quiénes eran los padres de Tutankamón?

Alrededor del año 1341 a.C., durante el reinado de Akenatón, nació un niño de la realeza que fue nombrado Tut-anj-Atón o Tutankaton "la viva imagen de Atón". En algún momento tras la muerte de Akenatón se le cambió el nombre al de la tradicional deidad solar, Amón, y su nombre se convirtió en Tutankamón. Algunos investigadores creen que la madre del niño era la esposa principal de Akenatón, Nefertiti, mientras que otros creen que su madre era una de sus esposas secundarias, llamada Kiya. Pero ni siquiera es seguro que Akenatón fuese el padre de Tutankamón. Es posible que el padre de Tutankamón fuera el faraón Semenejkara, que fue el gobernante inmediatamente anterior a Tutankamón. Un análisis de ADN de varias momias encontradas en el Valle de los Reyes parece indicar que el padre de Tutankamón es la persona enterrada al otro lado del valle en la tumba KV55, y su madre está enterrada más al oeste en KV35, pero se desconoce las identidades de esas momias. La egiptóloga Marianne Krauss-Eaton, experta en Tutankamón que ha dado clases en universidades de Alemania, también señala que mientras que estas momias son claramente familiares cercanos de Tutankamón, es difícil establecer relaciones familiares precisas utilizando solo el ADN. Saber quiénes eran los padres de Tutankamón podría ayudar a aclarar qué tipo de intriga real rodeó su ascensión al trono a los nueve años. Si se encuentra otra momia en la tumba de Tutankamón, las inscripciones en los artefactos funerarios que identifiquen al individuo podrían ayudar a resolver este interrogante.

¿Quién gobernó antes de Tutankamón?

Hacia el final del reinado de Akenatón en 1336 a.C. este nombró a un cogobernante llamado Neferneferuatón que puede haber sido Nefertiti usando un nombre diferente. Tras la muerte de Akenatón, Neferneferuatón gobernó por tres años, después de lo cual alguien llamado Semenejkara subió al trono. Semenejkara, sin embargo, es una figura polémica. Algunos estudiosos, incluido Nicholas Reeves de la Universidad de Arizona, creen que Semenejkara fue otro de los alias de Nefertiti. La otra posibilidad es que Semenejkara fuese un pariente masculino de Akenatón. Si una cámara funeraria más antigua hubiera sido tapiada para dar cabida a la tumba de Tutankamón, cualquier momia que contuviera sería anterior a Tutankamón y podría responder a preguntas sobre su predecesor.

¿Quién gobernó después de Tutankamón?

Parece que Tutankamón murió repentinamente a la edad de 19 años sin haber dejado herederos. Las inscripciones muestran que estaba casado con Ankhesenamón, que era hija de Nefertiti –lo que significa que pudo haber sido su media hermana–. La pareja tuvo dos hijas que murieron poco después de nacer. Sus momias fueron encontradas en la tumba de Tutankamón. La muerte de Tutankamón pudo haber dejado a Ankhesenamón en una situación desesperada. Pudo haber escrito una carta al rey de los Hatti, que dominó gran parte de lo que hoy es Turquía y Siria, pidiéndole que enviase un novio para compartir el trono de Egipto, como un último esfuerzo para mantenerse en el poder. Los documentos muestran que el príncipe hitita Zannanza fue enviado a Egipto, pero parece que desapareció en el camino. Cuándo se envió la carta es una cuestión de debate, según Eaton-Krauss. Es posible que Nefertiti fuera la autora de la carta y que estuviese pidiendo un novio en un intento por conservar el poder antes de apropiarse finalmente del título de faraón para sí misma. Es poco probable que el contenido de las nuevas cámaras revele quién escribió la carta, pero lo que sucedió como resultado de la muerte de Tutankamón es un misterio que muchos egiptólogos estarían encantados de resolver.

¿Para quién fue construida realmente la tumba de Tutankamón?

Para algunos estudiosos, entre ellos Reeves, la tumba de Tutankamón parece un poco pequeña para un faraón. Algunos han pensado que una tumba ya construida podría haber sido reutilizada cuando Tutankamón murió repentinamente. A pesar de que la tumba contenía una gran cantidad de artefactos, solo una de las cuatro habitaciones –la cámara funeraria– tenía sus paredes enyesadas y pintadas. Otras tumbas reales de este tiempo tenían una decoración mucho más exhaustiva. Las pinturas de la tumba de Tutankamón describen las primeras etapas de su transición espiritual hacia la otra vida. Según Reeves, el 80 por ciento o más de los artefactos funerarios muestran signos de haber sido reutilizados, perteneciendo a gobernantes anteriores, incluyendo Akenatón. Reeves piensa que en lugar de ampliar una tumba pequeña para Tutankamón, los constructores podrían haber tapiado parte de una tumba más grande para él. Reeves piensa que el propietario original de la tumba puede estar en una de las cámaras detectadas recientemente –y que esa persona era Nefertiti, enterrada como el faraón Semenejkara–. Sin embargo, Hawass piensa que el papel prominente que jugó Nefertiti en el culto de Atón hace que sea poco probable que fuese enterrada en el Valle de los Reyes, que era una zona consagrada al dios Amón.

¿Quién más podría estar enterrado en la tumba de Tutankamón?

Pocos estudiosos comparten el optimismo de Reeves de que las nuevas cámaras contengan la tumba de Nefertiti. Aunque encontrar su momia, bajo cualquier nombre, sería un tremendo impulso al estudio del antiguo Egipto, hay muchas posibilidades de que una recién descubierta cámara contenga otras cosas. Frank Rhüli de la Universidad de Zúrich, que ha hecho un estudio a fondo de la momia de Tutankamón, compiló una lista de otras personas de la realeza que podrían haber sido enterradas allí, incluyendo la hermana mayor de Tutankamón, Meritatón, su posible madre Kiya y, por supuesto, Semenejkara ya sea como Nefertiti o no. Cualquiera de esas momias podría decirnos más acerca de con quién estaba relacionado Tutankamón. Otra posibilidad que ha recibido menos atención es que podrían ser cámaras de almacenamiento. Si las cámaras sí existen, las posibilidades de lo que nos pueden decir acerca de Tutankamón son casi ilimitadas. Como dice Eaton-Krauss, "lo único que sabemos con certeza acerca de Tutankamón es que murió".

¿Cómo murió Tutankamón?

Una pregunta importante que es difícil que sea respondida por algo que se pueda encontrar en cualquier cámara recién descubierta es cómo murió Tutankamón. El análisis del ADN de Rhüli mostró que el niño rey sufría de malaria, y tomografías computarizadas indican que probablemente tenía un raro trastorno óseo llamado enfermedad de Köhler que hizo que su pie izquierdo se deformara. La tumba de Tutankamón contenía 130 bastones, algunos incluso mostraban signos de haber sido usados en vida. Ninguna de estas enfermedades habría sido necesariamente fatal, según Rhüli. Él cree que la mejor explicación puede ser una severa fractura en la pierna. Su rodilla se quebró tan severamente que perforó la piel y pudo haber causado una hemorragia masiva. A pesar de que una fractura fatal de pierna se ajusta a la idea de que Tutankamón murió repentinamente, Rhüli no puede afirmar con certeza médica que se produjese la fractura mientras Tutankamón estaba vivo. Es posible que su rodilla se quebrara después de su muerte.

Comprender la salud de Tutankamón afecta a cómo los investigadores lo ven, dice Rhüli. ¿Era un faraón dinámico y fuerte que dirigió los ejércitos en la batalla o una figura débil y enfermiza manipulada por los hombres mayores y ambiciosos de su corte? Rhüli espera poder hacer un examen a fondo, pero no invasivo, del cuerpo de Tutankamón para recoger más datos sobre su salud y la causa de su muerte.