Tanguy Chouard, un editor de Nature, vio al sistema de inteligencia artificial de Google-DeepMind AlphaGo derrotar por primera vez a un profesional humano al antiguo juego de mesa Go el año pasado. Esta semana, verá al profesional Lee Sedol competir con AlphaGo en Seúl, por un premio de $ 1 millón.

Como probablemente ya escuchó, uno de los mejores jugadores de Go de la humanidad, Lee Sedol, acaba de perder su primer juego de una serie de cinco contra AlphaGo, el sistema de inteligencia artificial creado por Google DeepMind. "Estoy en shock", dijo Lee en la rueda de prensa posterior al juego.

Yo también me sorprendí por mi reacción emocional al resultado. Antes de ver la partida, que observé junto al CEO de DeepMind Demis Hassabis, y David Silver, uno de los investigadores principales de AlphaGo, no sabía quién quería que ganara.

Ahora, para mi sorpresa, me encuentro apoyando al muy agradable y humano Lee Sedol.

Para mí, el momento clave fue cuando vi a Hassabis pasar su iPhone a otros ejecutivos de Google en nuestra sala VIP, unas tres horas tras el comienzo de la partida. Viendo sus sonrisas, uno podía saber de inmediato que estaban muy seguros de que estaban ganando –aunque los especialistas que comentaban en directo el juego no tenían claro el asunto y estuvieron confundidos hasta el final del juego, justo antes de que Lee se diera por vencido–.

La certeza de Hassabis provenía del equipo técnico de Google, que proporcionaba minuciosamente la evaluación que AlphaGo  hacía sobre su posición, información que no está disponible públicamente. Le estuve preguntando a Silver cómo veía AlphaGo que iba el juego, y ya me había susurrado: "Lo ve bien".

Y me di cuenta de que tenía un nudo en la garganta. A partir de ahí, fue muy duro para mí ver la lucha de Lee.

Hacia el final del juego, Michael Redmond, un comentarista estadounidense, que es el único occidental capaz de alcanzar el rango superior a 9 dan pro, dijo que el juego seguía estando "muy justo". Pero Hassabis tenía el ceño fruncido y movía la cabeza –sabía que AlphaGo estaba sin duda ganando–. Y entonces Lee renunció, tres horas y media después de empezar.

En la rueda de prensa posterior al juego, Lee dijo que sentía que había cometido un error al principio del juego, y tuvo que arrastrar ese peso durante toda la partida. Desde luego, vimos a Lee tenso desde el principio: Redmond ya nos había contado –y a los cientos de periodistas que observaban desde dos habitaciones repletas– que AlphaGo estaba jugando de manera más agresiva, en contraste con sus partidas relativamente pacíficas del año pasado contra Fan Hui.

"AlphaGo jugó como un jugador profesional humano, pero eliminado el componente emocional", dijo Kim Sung-Ryong , un comentarista coreano. Él dijo que todos los jugadores profesionales de nivel superior estaban en estado de shock. Silver dijo que –a juzgar por las estadísticas que había visto mientras estaba sentado en la habitación técnica de Google – "Lee Sedol llevó a AlphaGo hasta sus límites".

¿Quiere esto decir que la inteligencia artificial finalmente ha derrotado a la humanidad en lo que puede ser el juego de mesa más complejo que jamás hayamos inventado? No exactamente. Todavía quedan cuatro partidas por jugar; mañana (10 de marzo) puede que veamos un tipo de partida diferente, ya que AlphaGo jugará primero, con las piedras negras, en lugar de segundo, con las blancas.

Lee dijo que no se verá afectado psicológicamente por haber perdido. "Esta partida no va a afectar la forma en que juegue las próximas partidas", dijo. Como me dijo Redmond después de la partida: "es un tipo muy fuerte".

¡No puedo esperar por verlo contraatacar!

Este artículo se reproduce con permiso y fue publicado por primera vez el 9 de marzo de 2016.