Puede que nunca los haya visto –solo hay unas 180 especies en el mundo–, pero los peripatos son seres bien curiosos. Su diseño anatómico los obliga a mantenerse en microambientes muy húmedos y la forma de su cuerpo no les permite moverse con rapidez.
 
Sin embargo, poseen una impresionante arma: como si fueran el Hombre Araña, producen una goma que logran expulsar con gran rapidez y fuerza, y que en el aire se teje en forma de red y se endurece, cayendo sobre su presa o el animal que lo ataca.
 
Un grupo de científicos de Chile, Brasil, Costa Rica y Estados Unidos ha descrito por primera vez el mecanismo biofísico mediante el cual los peripatos eyectan su goma. El trabajo se publicó la semana pasada en la revista Nature Communications.
 
El biólogo costarricense Bernal Morera Brenes es parte del equipo investigador. Entró en contacto con estos con estos bichos pertenecientes al filo de los onicóforos cuando era apenas un estudiante universitario. Les tiene cariño: los describe como ‘tiernos’ y ‘maternales’.
 
Morera conversó con Scientific American sobre estos seres considerados por la biología como fósiles vivientes. Este es un extracto de la entrevista:

 
¿Qué son los peripatos?
Son unos gusanos que en la biología son importantes porque son como el eslabón entre los anélidos, el grupo de las lombrices de tierra, y los artrópodos, donde están todos los bichos con esqueleto articulado externo, como los insectos, las arañas, los ciempiés y los milpiés.  Los peripatos tienen características que recuerdan a las lombrices de tierra, como una musculatura circular alrededor del gusano que ayuda con el movimiento, como lo que hacen las lombrices de tierra, que se estiran y encojen y van tirando el movimiento como una onda a lo largo del cuerpo, pero también tienen el inicio de las patas articuladas: tiene patitas a los lados, las cuales son patitas carnosas. 
 
¿Y cuántas patitas tienen?
Varía el número de acuerdo con las especies. Por ahí de 11 o 12 pares de patas tienen los de la familia sureña (que viven en Chile, Sudáfrica, Australia y Nueva Zelanda), los de la familia tropical (en América tropical, África ecuatorial y el sureste asiático) tienen un número variable que anda por los treinta y algo de pares de patas.
 
¿Cuán comunes son los peripatos?
Son poco comunes porque resulta que en le proceso de evolución ellos desarrollaron un mecanismo de respiración que es mediante tráqueas. Eso lo que significa es que en distintas partes del cuerpo tienen como un poro que cuando entra el aire, ese poro se ramifica en tubitos, y ahí es donde realizan la respiración. A diferencia de los artrópodos, nunca evolucionaron un mecanismo para cerrar la entrada. Resulta que el tamaño físico de una molécula de oxígeno (O2) tiene un tamaño muy parecido al de una molécula de agua (H2O), entonces donde les entra el oxígeno, se les escapa el agua. Ellos pierden mucha agua a la hora de respirar. Eso los ha condenado a vivir en ambientes de humedad relativa muy alta porque si un bicho de estos camina unos cuantos metros a un lugar seco, se deseca y muere.
 

Secuencia de ataque de un peripato. Imagen cortesía de la Revista de Biología Tropical. 


 
Entonces, ¿es un diseño un poco fallido?
Desde esa perspectiva sí,  es un diseño fallido, un diseño que los limitó a una forma corporal la cual no ha cambiado. Su diseño, si no fallido, es terriblemente limitado y ha condicionado a que los lugares donde se pueden dispersar estén restringidos a condiciones ambientales. Sin las posibilidades que tienen otros grupos que han resuelto ese problema evolutivo.

Ahora, si uno lo ve desde otra perspectiva, han sobrevivido unos 500 millones de años, entonces fallido no es.
 
¿Qué lo llevó a usted a estudiar este bichito?
Yo empecé estudiando las especies de Costa Rica hace mucho años, porque acompañaba a un profesor de biología molecular que iba a Coronado a buscar salamandras para un estudio que estaban haciendo. El ambiente en las faldas del volcán Irazú, donde viven las salamandras, es el mismo ambiente en el que viven los peripatos.
 
Entonces, cuando uno buscaba salamandras, se encontraba con peripatos. En ese momento yo estaba estudiando el curso de zoología de invertebrados y ahí había aprendido sobre lo raro y poco estudiado que está ese grupo. Entonces, me llamó la atención que cómo era posible que tuviéramos en Costa Rica un fósil viviente a mano y que no hubiera nadie que lo estuviera estudiando.
 
En ese momento, otro de los profesores nos impulsó y nos dijo, 'por qué no lo estudian ustedes'. Entonces, el principio fue tratar de entender la taxonomía. Cuál especie era la que estábamos encontrando.
 
¿Y cuántas han descrito?
En todo este tiempo hemos descrito varias especies. La última, la especie gigante en 2010, Peripatus solorzanoi, (publicado en la Revista de Biología Tropicalfue la más notoria que hemos encontrado. En estos momentos algunos de nuestros estudiantes están trabajando en describir otras nuevas. Hemos encontrado que hay más. En Costa Rica debe de haber unas 20 y conocemos ahora unas ocho.  Estamos trabajando en describir más especies.

Fotografia de microscopio electrónico de la vista ventral del Epiperipatus hilkae de la Península de Nicoya, Costa Rica. A los dos lados de la boca, se pueden apreciar las papilas orales, que funcionan como los organos eyectores de la goma.  (Foto Bernal Morera, Universidad Nacional de Costa  Rica)


 
Y, ¿cómo funciona esta extraña goma de los peripatos?
Si uno se pregunta cómo un gusano es capaz de atrapar a organismos que son más rápidos que  él,  la respuesta está en este sensacional mecanismo de captura y defensa que desarrollaron, que es el producir una goma que dentro del organismo está en forma líquida en glándulas especializadas, es una goma formada principalmente por proteínas, y entonces, la tira a la superficie y al salir se va endureciendo, entonces le cae encima a la presa y queda atrapada, porque es una red que se auto-ensambla.  Lo más parecido a esto en el imaginario humano es el Hombre Araña, el Hombre Araña hace lo que los peripatos hacen, tiene dos focos de inyección de la red, la tira y se endurece en el aire. Ninguna araña hace eso, las arañas tejen su seda, no sale ensamblada.
 
 ¿Cómo lo hace?
Lo que nosotros puntualizamos en este estudio fue la biofísica del proceso, el mecanismo físico mediante el cual eyecta la goma. Porque la cosa es que normalmente un biólogo sostiene el animal en la mano y cuando ve, tiene goma en la mano. Para los biólogos había sido ya notorio que lo tira grandes distancias, 50 centímetros o más,  y además de que tiene bastante precisión a la hora de lanzarlo y que es rápido, el ojo humano no ve la velocidad a la que eso ocurre. 

Ahora que hay cámaras de alta velocidad, pudimos medir que oscila entre los tres y cinco metros por segundo, es una velocidad que el ojo humano no ve, es una velocidad con la que atraparía una mosca en vuelo.

Luego, con el uso de las cámaras también se pudo observar de cerca el proceso. Pudimos ver que las papilas orales, que son como una manguera de donde sale la goma, se inflaban y empezaba a salir el chorro y se movían las papilitas y hacía que el chorro saliera en forma de hélice, y así hacía que se ensamblara la red.

Nosotros creíamos que el bicho de forma voluntaria movía las papilas, pero resulta que esto funciona como una manguera cuando una la abre en el patio y empieza a moverse. No hay ningún movimiento muscular voluntario, el chorro es eyectado a tal velocidad que el flujo del líquido es el que mueve las papilas. Es una inestabilidad del sistema liquido lo que promueve el movimiento.

El punto de salida de las papilas es como una jeringa. Hicimos los cálculos de que el sistema funciona igual que una jeringa. Células musculares apretan el tubo y provocan que la goma salga eyectada.
 
Este vídeo muestra el proceso con detalle: