En un estudio en el que han participado 2.400 personas, un equipo internacional de científicos ha demostrado que el agua salada limpia y desinfecta mejor las heridas que los métodos estándar empleados habitualmente a base de agua y jabón. Las fracturas abiertas, como las provocadas por accidentes de tráfico, deben ser cuidadosamente liberadas de impurezas antes de que el hueso fracturado pueda volverse a colocar en su lugar. Si la herida abierta no se limpia lo suficientemente bien, a menudo se producen complicaciones posteriores que obligan a los médicos a operar por segunda vez. El grupo de trabajo dirigido por Mohit Bhandari, del departamento de cirugía de la Universidad McMaster, ha observado ahora, sorprendentemente, que los participantes del estudio cuyas lesiones fueron limpiadas con agua y jabón tenían un mayor riesgo de reintervención.

Todavía se debate sobre qué método de limpieza de las fracturas abiertas resulta más seguro y eficaz. Se trata de una cuestión particularmente relevante en los países menos desarrollados Allí las complicaciones causadas por el cuidado inadecuado de las heridas resultan potencialmente más peligrosas y, además, la mayoría de los pacientes sufren fracturas abiertas. En los países con ingresos bajos y medios tienen lugar más del 90 por ciento de todas las muertes de tráfico, y, según los investigadores, probablemente se registre allí una proporción similar de fracturas abiertas. Un cuidado de la herida más eficaz podría ahorrar mucho dinero y reducir el sufrimiento humano en esas zonas.

 

Este artículo se reproduce con permiso y fue publicado primero en Investigación y Ciencia. Más información en Spektrum.