El Océano Pacífico nació de un espasmo geológico que comenzó hace 190 millones de años, cuando la corteza terrestre se resquebrajó, dejando que lava fresca brotara desde abajo. Un nuevo análisis sugiere que el nacimiento de este fondo marino fue mucho más complejo de lo que los investigadores pensaban.

El estudio es un raro paso hacia adelante en nuestro entendimiento del origen del Pacífico, uno de los misterios más perdurables de la geología.

"Esta es una gran pieza del rompecabezas que ahora hemos puesto en su lugar", dice Lydian Boschman, geóloga de la Universidad de Utrecht, en los Países Bajos. Ella y su colega Douwe van Hinsbergen reportaron el descubrimiento el 27 de julio en Science Advances.

Los océanos nacen en las grietas inestables de la corteza terrestre, donde las placas se separan, permitiendo que la roca fundida llene el espacio vacío y se solidifique. La corteza fresca empuja la corteza más vieja lejos de la grieta y hacia el borde continental. Con el tiempo, la corteza oceánica choca con la corteza continental y, a través de la tectónica de placas, es empujada hacia abajo y reciclada en las profundidades del planeta.

Debido a este ciclo continuo de creación y destrucción, ningún fondo marino tiene más de unos 200 millones de años. Para ver cómo los océanos se comportaban en tiempos aún más remotos, los geólogos deben reconstruir la geometría tridimensional de las placas de la corteza que desaparecieron hace mucho.

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Boschman y van Hinsbergen estudiaron la parte más antigua de la placa del Pacífico, que se encuentra al este de la fosa de las Marianas. Estudios previos sugerían que el Pacífico nació en lo que se conoce como una triple unión geológica, con fondo marino fresco extendiéndose hacia el exterior de cada una de las tres crestas en la intersección. Pero esa configuración es geológicamente estable; en el sur del océano Atlántico, una triple unión geológica similar ha perdurado más de 100 millones de años sin formar una nueva placa. "No hay razón para que así sea", dice Boschman.

En cambio, dice ella, el Pacífico debe haber nacido en una triple unión de tipo inestable. Las tres costuras de intersección habrían tenido que ser fallas transformantes, en las que los dos lados de una falla se deslizan uno sobre el otro. La falla de San Andrés en California se mueve de esa manera.

Al unirse las tres fallas transformantes habrían abierto una brecha triangular en el centro. "Una triple unión con crestas no va a crear una nueva placa", dice Boschman. "Una unión triple con fallas transformantes lo hace". Probablemente la configuración fue un accidente, añade.

El trabajo muestra cómo pensar en la tectónica de placas de una forma básica todavía puede dar sorpresas, dice Bernhard Steinberger, geofísico del Centro de Investigación Alemán de Geociencias GFZ de Potsdam, en Alemania. "Este es uno de esos casos raros en los que se hace un descubrimiento simplemente a través de un pensamiento elegante", dice.

A Boschman le gustaría ir aún más atrás en el tiempo para desentrañar la historia del océano que precedió al Pacífico y rodeó al supercontinente Pangea. Actualmente ella está realizando trabajo de campo en Costa Rica, en busca de evidencia de antiguas rocas del fondo marino que fueron empujadas hacia arriba del continente cuando la corteza oceánica fue arrastrada hacia abajo y destruida.

Este artículo se reproduce con permiso y se publicó el 27 de julio de 2016.​