SEÚL. Niños con mascarillas con lindos dibujos – y adultos con mascarillas normales– caminan por las calles y las estaciones de metro de Seúl. La gente está siendo precavida: hay un brote del  Síndrome Respiratorio del Oriente Medio (MERS).

El martes por la mañana el ministerio de salud de Corea del Sur anunció que había ocho nuevos casos de MERS, llevando el total a 95. Las autoridades también confirmaron una nueva muerte de un paciente infectado con el virus; la séptima víctima mortal del brote que comenzó en mayo, después de que un hombre que había visitado el Oriente Medio contrajo la enfermedad y la trajo al país, originando el primer brote de MERS que ocurre más allá de esa región.

Las preguntas –y temores– que rodean el virus son muchas. ¿Qué tan contagioso es? ¿Ha mutado? ¿Los casos seguirán aumentando o será controlado el brote?

En una sesión especial en la Conferencia Mundial de Periodismo Científico –que se desarrolla en esta ciudad– dos científicos de Corea del Sur compartieron lo que se conoce sobre el virus y su propagación.

Aunque es un virus para el cual no existe una vacuna o tratamiento específico, y cerca de cuatro de cada diez personas infectadas por él mueren, hay algunas noticias prometedoras.

Hasta ahora, el virus no ha mutado. Kee-Jong Hong, investigador* del Instituto Pasteur de Corea, explica que aunque una mutación puede ocurrir en cualquier momento, lo que podría hacer que el virus más contagioso, esto no ha ocurrido todavía. Las pruebas genéticas realizadas por diferentes institutos científicos, incluido el suyo, no han encontrado una mutación en el virus circulante en el brote.

El otro hecho interesante es que casi todos los contagios – el 97%–  en la historia de este virus que se sospecha que pasó de un camello a un ser humano en Arabia Saudita en 2012, han ocurrido dentro de hospitales. En el caso del brote de Corea del Sur, todos los contagios se han producido en un entorno hospitalario, dice Sung-Han Kim, profesor en el Departamento de Enfermedades Infecciosas del Centro Médico Asan.

¿Por qué es eso? Al parecer, el virus necesita algún tiempo para replicarse dentro del huésped, y es cuando ha logrado muchas repeticiones y los síntomas debilitantes surgen –lo suficiente como para hacer que la persona vaya y busque cuidado médico– que la tasa de transmisión aumenta también, dice Kim.

El experto también dice que alrededor del 25% de las personas infectadas con el virus no llegan a mostrar síntomas.

Aunque no se cree que el virus se propaga por el aire, las infecciones en los hospitales han ocurrido en pacientes que compartían la misma habitación o sala de espera, incluso si se encontraban hasta a dos metros de distancia. Se sospecha que el uso de los mismos instrumentos médicos podrían ser responsables de estas transmisiones.

El otro hecho interesante es que el virus, que se aloja en las células de los pulmones y causa síntomas parecidos a la neumonía, parece ser más severo en personas con condiciones existentes.

Como explica Kim, la tasa global de mortalidad de las personas infectadas con el virus es de 30-40%. Sin embargo, la mayoría de esas muertes ocurre en pacientes que se infectan mientras se encuentran hospitalizados por otra enfermedad, condición que los puede hacer más susceptibles al virus. Por su parte, la tasa de mortalidad entre personal hospitalario infectado, como enfermeros y doctores que no tenían ninguna otra enfermedad, cae a cifras de un solo dígito.

Así pues, si el virus no está en el aire y no es contagioso hasta que una persona muestra síntomas, ¿por qué han cerrado escuelas y los surcoreanos insisten en el uso de mascarillas?

Kim cree que si uno tiene síntomas  de un resfrío, debe usar una mascarilla para evitar la propagación, ya que no se sabe si es una gripe común o MERS; mientras que sobre la decisión de cerrar escuelas, si bien la información científica apunta a que los contagios ocurren principalmente en centros hospitalarios, hay mucho que aún no sabemos, dice el experto.

En cuanto al futuro, el doctor Hong se aventuró a predecir que en una semana o dos habrá un mínimo de casos y muertes a causa de MERS en Corea del Sur.

 

*Nota del editor: en una versión anterior del artículo se indicó que el Dr. Kee-Jong Hong, era el director del Instituto Pasteur de Corea, pues así fue presentado en la conferencia. No obstante, su cargo es de investigador del instituto.