El volcán más grande de la Tierra, cuya base se ubica a casi dos kilómetros bajo las olas del océano Pacífico, está comenzando a revelar sus secretos.

Nuevos datos magnéticos sugieren que la gigantesca montaña submarina conocida como Tamu Massif y ubicada a 1.600 kilómetros al este de Japón, es un tipo de volcán  híbrido, una combinación de largas cadenas de volcanes y una gran erupción. “Estamos observando algo que está entre una cordillera en el medio del océano y un simple cono volcánico”, dice William Sager, geofísico marino de la Universidad de Houston. En las cordilleras oceánicas es donde lava fresca brota desde las profundidades de la Tierra para crear nueva corteza marina. Ellas se extienden por miles de kilómetros a través de la mayoría de las cuencas oceánicas.

Sager y sus colegas recolectaron datos durante un crucero de cinco semanas que culminó el 10 de noviembre a bordo del barco R/V Falkor, una nave de investigación operada por el Instituto del Océano Schmidt, de Palo Alto, California. El viaje es el intento más reciente por descifrar los misterios de este enorme volcán,  y demostró que su nacimiento fue mucho más complejo de lo que habían sospechado los científicos (ver vídeo).

Cubriendo un área casi del tamaño del estado de Nuevo México, Tamu Massif se eleva casi cuatro kilómetros por encima del suelo marino. “Este volcán es una bestia”, dice Jörg Geldmacher, geofísico marino del Centro de Investigación Oceánica Geomar Helmholtz de Kiel, en Alemania.

El volcán más grande de la Tierra, Tamu Massif, está 1.600 kilómetros al este de Japón, en la meseta oceánica de Shatsky. Crédito de la imagen: William Sager, Universidad de Houston.

El tamaño de Tamu Massif podría estar vinculado a las inusuales circunstancias de su origen. Hace aproximadamente 145 millones de años comenzó a salir lava del suelo marino en un sitio donde tres cordilleras oceánicas se unían en una “triple conjunción” geológica. Cada cordillera expulsó lava que enfrió y preservó un récord del magnetismo de la Tierra de ese momento. Debido a que el campo magnético del planeta ha cambiado muchas veces durante millones de años, a lo largo del tiempo, la lava ha guardado cintas de polaridad magnética alternada en cada uno de los lados de la cordillera de la que se originaron.

Investigaciones realizadas por cruceros anteriores han generado mapas con pistas sobre estas cintas magnéticas. Para ello, los barcos arrastran instrumentos de grabación magnética a medida que van navegando. Pero la información estaba incompleta. Sager y Masao Nakanishi, geofísico de la Universidad Chiba, en Japón, organizaron el crucero Falkor para recopilar los datos magnéticos de mejor calidad disponibles hasta la fecha. Navegaron una y otra vez sobre Tamu Massif cubriendo un área cuadriculada de casi un millón de kilómetros cuadrados.

Tamu Massif se eleva cuatro kilómetros por encima del suelo marino. Una imagen en 3D muestra varios picos que se han formado en el transcurso de 145 millones de años. Procesamiento de la imagen y créditos: John Greene, Instituto del Océano Schmidt.

Luego de 1,7 millones de mediciones magnéticas, los científicos confirmaron lo que ya sospechaban: Tamu Massif parece tener en sus lados bandas magnéticas que concuerdan con las observadas en las cordilleras que se  extienden sobre el suelo oceánico. Esto sugiere que al menos una parte de Tamu Massif nació de lava fresca que brotó en organizadas líneas de la triple conjunción geológica.

Sin embargo, en sí misma, la montaña principal es más que todo una masa magnética sin forma. Esa falta de forma sugiere que algo más también está ocurriendo, quizás una columna de roca fundida elevándose desde las profundidades de la Tierra a través del manto terrestre, alimentando una erupción en la superficie, como la antorcha de un soldador explotando hacia arriba. Si es así, entonces Tamu Massif es uno de los pocos lugares del mundo en el que una pluma de manto podría haber interactuado con una triple conjunción, dice Geldmacher.

La pregunta es cuánta lava vino de uno con respecto del otro. “Si miráramos una cordillera oceánica y la rebanáramos, encontraríamos magma por debajo”, dice Sager. “¿Cómo se puede tener un sistema volcánico con plomería separada en ese mismo punto?”.

Los investigadores aún necesitan trabajar en los datos obtenidos en el Falkor, pero la nueva información debería ayudar a descifrar el misterio del nacimiento del volcán, dice Nakanishi. Lo que es más, Tamu Massif podría ayudar a los científicos a entender mejor el fenómeno de los volcanes que generan 60% de la corteza que reposa bajo los océanos.

Durante el crucero, Falkor también hizo un mapa en 3D de Tamu Massif con detalles sin precedentes. Entre otras cosas, reveló una recién encontrada pequeña montaña al final de zona oeste. También halló empinados acantilados en la base de Tamu Massif que podrían representar los lugares en donde se está hundiendo hacia el suelo marino, o en donde han ocurrido deslizamientos de tierra bajo el agua.

 

Este artículo se reproduce con permiso y fue publicado primero el 18 de noviembre de 2015.