Las emisiones per cápita de gases de efecto invernadero están cayendo en 11 de los países que conforman el G20 —un grupo integrado por las 20 economías más grandes del mundo—, un punto decisivo para derrotar el cambio climático, demuestra un estudio anunciado esta semana.

El reporte, llevado a cabo por una nueva organización de científicos y otros expertos llamada Climate Transparency, también dijo que 15 de los integrantes del G20 han experimentado un fuerte incremento en el uso de energías renovables en años recientes.

“La acción climática del G20 ha alcanzado un punto de inflexión, con las emisiones per cápita disminuyendo en 11 países miembros, y el uso de energías renovables creciendo fuertemente”, dijo el grupo en un comunicado. El G20 es responsable de cerca de 75% de las emisiones de gases de efecto invernadero en el mundo.

El comunicado dice que los miembros del G20 “deben descarburar sus economías urgentemente” para cumplir con la meta propuesta por las Naciones Unidas de limitar el aumento de las temperaturas promedio a dos grados Celsius por encima de los niveles preindustriales, con el fin de limitar las olas de calor, inundaciones y aumento de los mares.

Los líderes del G20, encabezados por Estados Unidos y China, se reunirán en Turquía el 15 y 16 de noviembre. Y del 30 de noviembre al 11 de diciembre Francia albergará las discusiones entre casi 200 países, para acordar un plan para limitar el cambio climático posterior al 2030.

El informe afirma que la tendencia de las emisiones per capita ha disminuido en los últimos cinco años hasta 2012 en Australia, Estados Unidos, Canadá, Japón, Alemania, Gran Bretaña y la Unión Europea, así como Sudáfrica, Italia, Francia y México.

Sin embargo, las emisiones per cápita continuaban aumentando en las naciones más pobladas del G20: China e India. También crecieron en Arabia Saudita, Corea del Sur, Rusia, Argentina, Turquía, Brasil e Indonesia.

Aún así, las nuevas cifras marcan un cambio en las tendencias que se habían mantenido durante tanto tiempo. Durante los últimos 25 años, las emisiones de dióxido de carbono provenientes de los miembros del G20 habían crecido en casi 50%, mientras que las emisiones per cápita habían aumentado en cerca de 18%, reflejando un crecimiento en la población, de acuerdo con el informe.

Alvaro Umaña, exministro de ambiente de Costa Rica y copresidente de Climate Transparency, dijo que una mayor cooperación en el G20 sobre el cambio climático era un “punto de referencia diplomático”, luego de años de divisiones entre naciones desarrolladas y en vías de desarrollo.

“Pero los países del G20 necesitan hacer más”, dijo Umaña a Reuters. En general, las emisiones de gases de efecto invernadero fueron de 11 toneladas por persona por año, lo cual debe ser comparado con la meta de una a tres toneladas anuales per cápita para el 2050, lo que permitiría mantener el calentamiento bajo control.

Las acciones prometidas “aún están lejos de lo que se necesita para la meta del 2°C”, dijo Niklas Höhne, del Instituto NewClimate, uno de los grupos detrás de la iniciativa.