La grandiosidad de los dinosaurios causa sensación donde sea que aparezcan, cautivan tanto a quienes son curiosos de la ciencia, como a quienes pasan de ella.  Cada película que los incluye genera millones de espectadores.

La última, Jurassic World,  incluía como una de las máximas atracciones del parque, y héroe inesperado, a una descomunal criatura marina: un mosasaurus. Estos gigantescos reptiles marinos son los grandes olvidados de la era de los dinosaurios, pero eran casi tan impresionantes como sus coetáneos terrestres.

Una región muy rica en este tipo de fauna marina fue el actual hemisferio sur, donde junto a ejemplares como el mencionado, convivían los plesiosaurios, grandes depredadores que predominaban en lo que hoy es la Antártida y sobre lo que en la actualidad es la Patagonia, que hace unos 70 millones de años no era más que el fondo de un angosto brazo de mar procedente del Atlántico.

“Dentro de la diversidad de reptiles marinos para el hemisferio sur, los plesiosaurios son los predominantes. El registro de plesiosaurios de la Antártida se encuentran constituido exclusivamente por restos asignables a la familia Elasmosauridae, los cuales se caracterizan por poseer un cuello largo y cabeza pequeña”, cuenta a Scientific American Julia S. D'Angelo, pasante en el Laboratorio de Anatomía Comparada y Evolución  del Museo Argentino de Ciencias Naturales -Conicet.       

Sin embargo, un grupo nuevo se ha unido a la lista. Fernando Novas, D’Angelo y colegas han dado a conocer recientemente en la publicación científica Cretaceous Research el descubrimiento del primer caso de otra familia de plesiosaurios en Antártida, los policotílidos. Hasta la fecha, restos fósiles de esta familia se habían descubierto principalmente en el hemisferio norte, aunque también se habían dado algunos registros aislados en el sur, en Australia, Nueva Zelanda y la Patagonia.

 “Los policotílidos han sido documentados fundamentalmente en rocas del Cretácico del hemisferio norte”, agrega D’Angelo. “Estos reptiles marinos fueron de tamaño mediano a grande, poseían cuello muy corto con cabeza desproporcionadamente grande que culminaba en un rostro alargado armado de filosos dientes”.

Patagonia marina

El hallazgo agrega más variedad a la ya diversa fauna marina extinta de los mares weddellianos del cretácico tardío. Según lo conocido hasta la fecha, si pudiésemos navegar esos mares de hace más de 70 millones de años podríamos encontrarnos tortugas marinas, plesiosaurios de las familias elasmosáuridos y policotílidos, así como mosasaurios tilosaurinos.

No era un fondo marino calmado. A diferencia de los animales más grandes en los océanos de hoy, las ballenas, los plesiosaurios eran grandes depredadores. “Se alimentaban de grandes peces como tiburones y otros reptiles marinos, como mosasaurios e  incluso otros plesiosaurios ”, explicó D’Angelo. “Los de cuello largo y cabeza pequeña también eran predadores, pero de peces y moluscos, como amonites, de los cuales hay evidencia de sus conchillas, presentando marcas de dientes de plesiosaurios”.

“En el caso de los policotílidos se cree que podrían alimentarse escavando los suelos fangosos con su largo hocico”, agregó D’Angelo. “Algo interesante de los policotilidos, es que se ha encontrado un fósil de una hembra con un embrión en su interior, por lo que parían a sus crías vivas, como los ictiosaurios, otro gran grupo de reptiles marinos”.

Los nuevos descubrimientos comienzan a pintar una fauna marina de la era de los dinosaurios, casi tan interesante como la de los carismáticos tiranosaurios, brontosaurios o velociraptores.