Un tiburón bambú de banda marrón (Chiloscyllium punctatum) ha nacido en el tanque de la laguna del Acuario Steinhart en San Francisco, ¡casi cuatro años después de que su madre tuviese contacto con un macho por última vez! La hazaña supera en casi el doble al anterior récord de almacenamiento de esperma –de 843 días– ostentado por la especie de tiburón Scyliorhinus rotifera. Este asombroso descubrimiento ha dado un nuevo giro a la ya de por sí complicada biología reproductiva del tiburón.

Como grupo, los tiburones tienen diversas y muy peculiares estrategias reproductivas. A diferencia de muchas especies de peces óseos, que se reproducen por la liberación de nubes de huevos y esperma en el agua, los tiburones y sus parientes cartilaginosos emplean fecundación interna, como los mamíferos. Aunque algunos tiburones como el tiburón bambú de banda marrón son ovíparos (ponen huevos), muchas especies son vivíparas y dan a luz mediante parto tradicional.

Otras especies presentan una combinación de ambas estrategias llamada ovoviparidad, en la que los huevos eclosionan dentro del cuerpo de la madre. Por ejemplo, los tiburones tigre de arena demuestran canibalismo intrauterino, en el que un embrión se come a todos los demás naciendo una sola cría por vía uterina.
 
“Junto con los insectos, las aves e incluso algunos mamíferos, ciertas especies de tiburón pueden almacenar esperma durante largos períodos, guardándolo en glándulas especializadas por mucho tiempo después de la cópula”, comenta el autor del estudio Luiz Rocha, ayudante de conservación y  director de Ictiología en la California Academy of Sciences. "Las ventajas son muchas; por ejemplo, las hembras pueden almacenar esperma hasta tener huevos viables listos para ser fertilizados, eliminando la necesidad de copular durante la ovulación. No obstante, las hembras también pueden almacenar esperma para ser utilizado en momentos en los que no pueden encontrar a un macho, como pasó aquí".

Rocha comentó que algunas especies de insectos pueden almacenar esperma de machos diferentes y elegir el que quieren utilizar para reproducirse. Los tiburones no pueden elegir qué esperma utilizar, pero sí se ha observado paternidad múltiple en camadas de algunas especies de tiburones. Esto significa que si una hembra se aparea con cuatro machos, es posible que las crías engendradas por cada uno nazcan en la misma camada.

También se sabe que algunas especies de tiburones presentan partenogénesis, donde la madre da a luz réplicas genéticas de sí misma sin la participación de un macho. Este hecho fue descubierto por primera vez en el Zoológico Henry Doorly de Omaha, cuando tiburones de la especie Sphyma tiburo parieron a pesar de que en su tanque no había ningún macho.

De hecho, los investigadores de la California Academy of Sciences, inicialmente sospechaban de la partenogénesis como medio de reproducción del tiburón bambú de banda marrón en el Acuario Steinhart, pero lo descartaron al encontrar presencia de ADN de un segundo tiburón en las crías recién nacidas.

"Este estudio abre futuras preguntas sobre cuándo y cómo las especies de tiburón utilizan técnicas alternativas, como el almacenamiento de esperma y la partenogénesis, para producir descendencia en ausencia de machos", comenta el autor principal Moises Bernal, doctorando en el Austin Marine Science Institute  de la University of Texas. "La comprensión de cómo se activan estos mecanismos es vital para evitar la disminución de las poblaciones de tiburones". Hasta ahora, la partenogénesis sólo se ha observado en cautividad, y parece deberse a la falta de machos. Pero si se llegara a observar en la naturaleza, aportaría una prueba más de la severa disminución de las poblaciones de tiburones.
 
El conocimiento de las estrategias reproductivas del tiburón es importante para el diseño de políticas pesqueras eficaces. A diferencia de muchas especies de peces óseos capturados con fines comerciales (que alcanzan la madurez reproductiva en poco tiempo y que anualmente producen cientos de miles de huevos), los tiburones empiezan a reproducirse tarde y tienen muy pocas crías a la vez. Estas características hacen que sus poblaciones no pueden recuperarse tan rápido de la sobrepesca, con lo que las cuotas pesqueras deben ser inferiores a los de una población similar de otras especies.