Según estándares humano, hay unas pocas especies de vertebrados que tienen una longevidad increíble. Algunas tortugas viven durante casi 200 años. Las ballenas de Groenlandia pueden vivir incluso una década o dos más que eso. Pero ahora hay un nuevo campeón: el tiburón de Groenlandia –que según las estimaciones más conservadoras llevan nadando en los mares durante casi tres siglos–.

Julius Nielsen es un biólogo marino y estudiante de doctorado en la Universidad de Copenhague. Él se encontraba en un buque de investigación en Groenlandia, donde, por accidente, fueron capturados estos tiburones, y fue así como se interesó por las criaturas. "Tal vez el mayor de todos los misterios era saber cuánto tiempo estos tiburones viven realmente.  Se esperaba que podrían llegar a ser muy viejos, basado en observaciones de su muy, muy lento crecimiento… así que la longevidad podría ser excepcionalmente extrema, pero nunca había sido posible investigarlo”, dice Nielsen.   

Eso se debe a los tiburones de Groenlandia no tienen las mismas estructuras corporales que se utilizan para medir la edad de la mayoría de los peces o incluso otros tiburones. Así, Nielsen y sus colegas utilizaron una nueva técnica basada en el cristalino del ojo. Los centros de los lentes del ojo pueden ser analizados con datación por radiocarbono para determinar cuándo nació el tiburón. Los expertos evaluaron 28 hembras.

"Y lo que encontramos fue que el tiburón más grande en nuestro análisis, y también el más viejo, tenía una edad de aproximadamente 390 años", dice Nielsen.

Nielsen destaca que la estimación contiene una buena cantidad de incertidumbre. Aunque la edad más probable es 390, el tiburón podría ser más joven: tan solo tener 272 años.  "Eso todavía hace que el tiburón de Groenlandia sea el vertebrado más longevo conocido por la ciencia", dice.  Y en el límite superior, es posible que el tiburón tenga más de 500 años de edad . El estudio se publica hoy en la revista Science.  

Otro dato impactante: los investigadores calculan que los tiburones viven al menos un siglo antes de alcanzar la madurez sexual. "Y, por supuesto, es absolutamente increíble y difícil para una mente humana comprender que la reproducción sexual comience tan tarde en la vida", dice el biólogo.

En el estudio, Nielsen y sus colegas hacen hincapié en la importancia de la precaución y conservación. "Lo que pasa con los tiburones de Groenlandia es que no sabemos cuántos tiburones están ahí fuera. Pero está claro que si se llega a la madurez sexual después de los 100 años, entonces están potencialmente sensibles a cualquier tipo de alta tasa de captura y cualquier tipo de futuras explotaciones comerciales".

Con un siglo para lograrlo, los seres humanos podrían sin querer acabar con toda la nueva generación de estos tiburones durante su larga y lenta adolescencia.