Los ratones son uno de los pilares de los laboratorios de investigación biomédica. Sin embargo, los roedores son modelos pobres para el estudio de la salud reproductiva de las mujeres, dado que no menstrúan.

Ahora, investigadores de la Universidad de Monash, en Clayton, Australia, dicen que han encontrado un roedor que desafía esta sabiduría popular: el ratón espinoso (Acomys cahirinus). Si el hallazgo se sostiene, el animal podría ser usado algún día para investigar los problemas de salud de la mujer relacionados con la menstruación.

"Cuando uno hace ciencia no le sorprende nada –pero vaya, este fue un hallazgo muy interesante–", dice Francesco DeMayo, biólogo reproductivo del Instituto Nacional estadounidense de Ciencia de Salud Ambiental en el Parque de Investigación Triangular de Carolina del Norte, y quien no participó en el trabajo.

El estudio, que fue publicado en el servidor de pre-impresión bioRxiv el 3 de junio, involucró 14 hembras de ratón espinoso. Los investigadores hallaron que en promedio los animales tenían un ciclo menstrual de 9 días y pasaban 3 días –o del 20 al 40% de su ciclo– sangrado. Esta relación es similar a la de las mujeres, que normalmente sangran del 15 al 35% de su ciclo de 28 días.

Para realizar el seguimiento de los períodos de los ratones, el equipo inyectó las vaginas de los animales con solución salina diariamente durante 18 días. Para garantizar que el procedimiento en sí no fuese la causa del sangrado, el equipo trató cinco ratones de laboratorio comunes de la misma manera. Los científicos también diseccionaron los úteros de cuatro ratones espinosos, cada uno de ellos en una etapa diferente del ciclo menstrual.

El equipo sigue con la investigación sobre cómo y cuándo exactamente el revestimiento del útero del ratón se rompe y vuelve a crecer. Jared Mamrot, fisiólogo reproductivo en Monash y coautor del estudio, acaba de secuenciar el transcriptoma del ratón espinoso –todo el ARN expresado ​​por los genes del animal en un momento dado–. Esto podría proporcionar información sobre cómo los genes regulan diferentes etapas del ciclo menstrual de los ratones espinosos.

¿Similar o diferente?

Warren Nothnick, investigador de la Universidad de Kansas, en Kansas City, que estudia la endometriosis, un trastorno del revestimiento uterino, dice que va a llevar mucho trabajo demostrar que el ratón espinoso es un buen modelo para la menstruación humana. Pero está intrigado.

"Hay algunos estudios muy simples que se podrían hacer para ver si estos animales desarrollarían espontáneamente endometriosis", dice. El hallazgo de que los animales desarrollan la enfermedad de manera natural sería un gran avance, añade Nothnick.

El modelo animal actual para la endometriosis es el babuino, y la investigación con primates es cara y consume mucho tiempo. Se puede inducir a menstruar a los ratones de laboratorio, pero solo si se eliminan los ovarios y se les da dosis de hormonas anormalmente grandes. Solo el 1,5% de los mamíferos menstrua de forma natural, y la mayoría de ellos son primates.

El ratón espinoso también podría ayudar a arrojar luz sobre el funcionamiento de la  menstruación saludable, dice DeMayo. Los científicos no conocen el origen de las células que vuelven a poblar el revestimiento del útero después de cada ciclo menstrual, señala.

Pero DeMayo advierte que hay que aprender más acerca de cuán similar es la menstruación en ratones espinosos y en mujeres, incluyendo los patrones de expresión de genes implicados y cómo las hormonas estrógeno y progesterona regulan el proceso en el ratón.

Hayley Dickinson, coautor del estudio y fisiólogo reproductivo de la Universidad de Monash, dice que el descubrimiento del ratón estaba escondido a plena vista. Monash estableció una colonia de cría de ratones espinosos en 2003, y más tarde transfirió los animales al cercano Instituto Hudson de Investigación Médica. Cuando el laboratorio de Dickinson anunció el descubrimiento de la menstruación, varios antiguos estudiantes preguntaron cómo lo podían haber pasado por alto.

"La respuesta, al igual que con muchos descubrimientos en ciencia, es que en realidad nadie había mirado", dice Dickinson. "Todo el mundo sabía que los roedores no menstrúan".

Este artículo se reproduce con el permiso y se publicó primero el 10 de junio de 2016.