El fósil de un ave que vivió en la época de los dinosaurios – y que ostentaba una cola con forma de moño que no se ve en los pájaros de hoy– fue encontrado en Brasil. El hallazgo es un gran avance para entender la evolución de las plumas en las aves y arroja luz para entender la anatomía y función de este tipo de cola.

“La gente escucha que encontramos un ave de la época de los dinosaurios y lo primero que se imagina es un ave enorme”, dijo Ismar de Souza Carvalho, investigador de la Universidad Federal de Río de Janeiro y autor del artículo publicado ayer en Nature Communications, “¡pero es pequeñísimo!”.

De Souza explicó que el ave que pertenece al grupo de los enantiornites era del tamaño de un colibrí, con un cuerpo de unos seis centímetros y una cola tubular de unos ocho centímetros, por lo que los investigadores han descartado la posibilidad de las plumas tuviesen alguna función práctica, ya sea para vuelo o para mantener el equilibrio.

“Una cola tan grande debió ser muy poco útil para esos animalitos”, dijo, explicando que lo más probable es que hubiese tenido una función estética o de reconocimiento, quizás en forma similar a la que tienen las plumas de los pavorreales machos hoy en día, utilizadas en el cortejo, para llamar la atención de las hembras.

Reconstrucción artística del fósil de 115 millones de años hallado en Brasil. Gabriel Lio

Es sumamente raro encontrar fósiles de aves con plumas de ese periodo, y en este caso, se trata del primero en su clase encontrado en América del Sur. Lo que es aún más sorprendente es que su estado de preservación permite analizar la estructura tridimensional de las plumas.

Matt Lamanna, paleontólogo del Museo Carnegie de Historia Natural en Pennsylvania, dijo que el nuevo espécimen es uno de los fósiles de aves más importantes del Mesozoico (la “época de los dinosaurios”) que se haya descubierto en el hemisferio sur, principalmente debido a su estado de preservación.

“¡Solo imagina cómo se ve un ejemplar [de ave] que parece que fue pasado por una aplanadora de asfalto!”, dijo Lamanna. “La mayoría de estos fósiles son planos, y eso limita nuestra capacidad de entender cómo eran estas aves”, dijo, agregando que “es emocionante encontrar plumas en más de dos dimensiones y saber que es posible encontrar aves así de completas”.

Este es el fósil de ave más antiguo que se ha hallado en Brasil. Ismar Carvalho

El hallazgo promete mejorar el entendimiento actual sobre la evolución de las aves, en particular en el continente americano. Pero también ha dado lugar a más preguntas pues el ejemplar presenta al mismo tiempo rasgos de un ejemplar joven y de un adulto, como el tamaño grande de los ojos y el desarrollo de los huesos de la pierna –característicos de fases juveniles—, que contrastan con la cola de un adulto.

Los investigadores también creen haber identificado patrones geométricos que les darán información sobre la coloración del plumaje del ave. El siguiente paso en la investigación será hacer un análisis químico para descifrar el patrón de coloración, dijo De Souza.

El experto agregó que afrontarse con contradicciones y nuevas preguntas es lo más emocionante de su trabajo como paleontólogo. “Rescatar algo de lo que está muerto nos da la posibilidad de hacer algo divino; resucitar algo de estas aves que estuvieron hace tanto tiempo en la Tierra”, dijo.

Este vídeo explica más sobre el hallazgo: