Utilizando datos de cientos de miles de europeos, un nuevo estudio encuentra una relación genética entre las características creativas y la psicosis. . Los investigadores predijeron con asombrosa precisión quiénes eran artistas en cierta población basándose en indicadores de riesgo genéticos asociados con características de la esquizofrenia y el trastorno de personalidad bipolar.

El estudio, publicado hoy en la revista Nature Neuroscience, encontró que hay indicadores genéticos de riesgo de esquizofrenia y trastorno de personalidad bipolar que pueden predecir quiénes son personas creativas, definido para efectos de este estudio como quienes pertenecen a sociedades artísticas nacionales de actuación, danza, música, artes visuales o de escritores.

“Es una validación de la idea del genio loco”, dijo Kari Stefansson, director de deCODE Genetics de Amgen, Islandia, y autor del estudio, agregando que “es triste que lo que es bueno para la sociedad quizás no sea bueno para los individuos[...] todo viene con un cierto precio”.

Steffanson explicó a Scientific American que para que una persona sea creativa debe tener la capacidad de pensar diferente, y es por ello que estudios previos sugerían que la creatividad y ciertos desórdenes psicológicos compartían atributos. Pero esto no se había estudiado con herramientas genómicas modernas sino hasta ahora.

El equipo de Steffanson tomó datos genéticos de otros estudios­­­ de más de 150.000 personas sanas o diagnosticadas con esquizofrenia y trastorno bipolar y encontró que las variantes genéticas asociadas con alto riesgo de padecer estas enfermedades podían predecir quiénes eran individuos creativos en poblaciones independientes de islandeses (86.292), suecos (8.893) y holandeses (18.452).

Para poner a prueba sus resultados, el equipo de Steffanson también utilizó dichas variantes genéticas de psicosis para intentar predecir 20 tipos de enfermedades comunes (como cataratas, cistitis, piedras en los riñones, colitis, algunos cánceres, entre otras) y no encontró asociación alguna. También hicieron el mismo análisis con cinco profesiones distintas (granjero, pescador, ejecutivo o empleador, trabajador manual, personal de servicios o vendedor) y tampoco encontraron relación entre los indicadores de riesgo genéticos de psicosis y profesión.

Simon Kyaga, investigador del Instituto Karolinksa en Suecia, es autor de uno de los más grandes estudios epidemiológicos sobre el tema que sugiere que los parientes de personas con trastorno bipolar y esquizofrenia están sobrerrepresentados en las profesiones creativas. Al comentar los resultados del estudio, dijo que “es emocionante porque confirma todo lo que pensábamos que era razonable encontrar”.

Kyaga explicó que la idea es que hay genes que se relacionan con rasgos de la personalidad, y que son estos los que hacen a las personas vulnerables a ciertos trastornos psicológicos. Asimismo, “sería interesante saber si existe esta relación entre creatividad con otras enfermedades como depresión y autismo”, dijo en relación al futuro de esta línea investigación.

El genio loco

Pero el tema del genio loco sigue siendo polémico y no todos recibieron el estudio con entusiasmo. Scott Barry Kaufman, director del Instituto de la Imaginación de la Universidad de Pennsylvania y experto en creatividad, dijo que los resultados son consistentes con lo que ya había sido bien establecido en estudios de conducta.

“No hay ningún beneficio práctico de estos resultados”, dijo Kauffman, agregando que el estudio “se ocupa más de profesar y no tanto de cómo volverse creativo” por lo que no es útil cuando se trata de ayudar a las personas. También recalcó que el estudio no mide creatividad, sino únicamente profesiones.

“A la gente le gusta pensar que los genios están locos”, –dijo Judith Schlesinger, artista de jazz quien ha escrito ampliamente en contra del estereotipo del genio demente– “les gusta pensar que si alguien tiene talento, debe de sufrir por ello, para no lidiar con el conflicto que la envidia le ocasiona”.

Advirtió tener cautela en lo que los autores del estudio han definido como individuos creativos, ya que muchos artistas no viven de su ejercicio artístico, sino que deben trabajar en empleos redituables que no necesariamente se relacionan con creatividad.

Dijo también que la expectativa social de que el artista debe ser un loco es “injusta” y “demerita a las mentes más grandes que hemos tenido”, a la vez que a otros les da una excusa para actuar de forma responsable en sociedad por medio de la “excusa bohemia”, en la que no se puede esperar que el genio lleve a cabo actividades mundanas como lavar su ropa.

“Dime, de verdad, pensar en que La Noche Estrellada (de Vincent Van Gogh) fue pintada cuando perdía la cabeza, ¿aumenta tu apreciación de la obra?”, preguntó Schlesinger.