Los típicos cielos soleados de febrero del Valle Central de Costa Rica se transformaron en cielos grises, tras la erupción del volcán Turrialba, en la provincia de Cartago.

Con columnas de cenizas de hasta un kilómetro, el volcán realizó cuatro erupciones el jueves,  la primera de ellas a las 10:53 a. m. hora local, enviando ese material compuesto por partículas de roca y mineral fino hasta sitios a 54 kilómetros de distancia del coloso y que pasó por 30 distritos, incluso San José, la capital del país centroamericano, según señala el diario La Nación

El efecto de las cenizas llevó al cierre del Aeropuerto Internacional Juan Santamaría.

Hoy las erupciones continúan. Según reportes del Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Costa Rica, la sexta erupción, registrada a las 10:31 a.m. hora local, alcanzó los 1.500 metros de altura.

Las erupciones de ayer y hoy –y las cuales los expertos esperan que continúen durante varios días– vienen tras un aumento de actividad en el coloso registrada desde 2007.

Hasta ahora el Turrialba no ha presentado magma. El coloso se localiza en el extremo oriental de la Cordillera Volcánica Central y, a 3.340 metros de altura, es el segundo volcán más alto del país.   Se ubica a 24 kilómetros al noroeste de Turrialba, en la provincia de Cartago.

El Valle Central cubierto de ceniza ha llevado a algunos costarricenses a recordar la erupción del volcán Irazú, que se inició justo hace 52 años, el 13 de marzo de 1963. Esas erupciones se mantuvieron por 700 días.