El Centro Harvard-Smitsoniano para la Astrofísica (CfA) está investigando a uno de sus investigadores, el físico solar y escéptico sobre el calentamiento global Willie Soon, a raíz de la publicación de unos documentos que detallan que los fondos de investigación que él y la institución recibieron, fueron otorgados por industrias energéticas y una fundación de ideología conservadora.

Los documentos fueron obtenidos por Greenpeace a través de una solicitud a la “Ley de Libertad de Información” (FOIA) y publicados por un grupo afiliado. Incluyen los contratos de investigación, y describen los compromisos específicos que Soon y el CfA (con sede en Cambridge, Massachusetts) hicieron con ciertas corporaciones. El CfA dice que está estudiando si Soon informó adecuadamente sobre la financiación recibida (de más de $1.5 millones en fondos privados desde 2001) a las revistas que han publicado sus investigaciones.

La institución no tiene políticas explícitas que exijan a sus investigadores revelar las fuentes de financiación cuando publican, comenta el director del CfA Charles Alcock, pero se espera que cumplan con las normas de las revistas científicas, que normalmente requieren que los autores informen de posibles conflictos de interés.

"Queremos las cosas claras", afirma Alcock. "Si hay pruebas de incumplimiento en la revelación de financiación, entonces sí tenemos un problema."

Soon no ha respondido a las múltiples llamadas y correos electrónicos.

Willie Soon ha publicado numerosos artículos que van en contra de la corriente científica principal sobre el cambio climático. El más famoso fue en 2003, cuando Soon publicó como coautor un artículo en la revista Climate Research cuestionando la interpretación estándar del cambio climático durante el último milenio, y sosteniendo que el reciente calentamiento no es inusual para los estándares históricos. La polémica posterior condujo a la renuncia de varios de los editores de la revista. En ese caso, la controversia giró entorno a cuestiones científicas, no al hecho de citar las fuentes de financiación.

Los documentos actuales fueron difundidos por el Climate Investigations Center en Alexandria (Virginia), una organización sin ánimo de lucro fundada en 2014 para supervisar la oposición a la ciencia estándar sobre el clima. Kert Davies, su director ejecutivo, dice que recibió los polémicos documentos de la CfA el año pasado, cuando aún trabajaba para Greenpeace, tras solicitarlos a través de la de “Ley de Libertad de Información”. Davies dice que los documentos detallan la relación de Soon con sus financiadores, y los interpreta como que “Soon se ofreció como portavoz para los negacionistas del cambio climático".

Los documentos también señalan el papel del CfA en los acuerdos de financiación: en un contrato firmado en 2008 con Southern Company (Atlanta, Georgia), el CfA acordó enviar notificaciones a la empresa antes de presentarla como fuente de financiación. Alcock comenta que "fue un error" y que el CfA "no lo haría de nuevo."

Alcock asegura no estar preocupado por otra cláusula en un contrato que requería al CfA y a Soon proporcionar a Southern Company copias de las publicaciones con antelación "para comentarios y aportaciones", ya que Southern Company no tiene autoridad para bloquear publicaciones o exigir cambios.

Los representantes de Southern Company se negaron a ser entrevistados, pero a través de un portavoz declararon que la compañía financia "una amplia gama de investigaciones sobre temas que tienen importantes implicaciones potenciales en  políticas públicas para nuestro negocio”.
 
Robert Brulle, sociólogo de la Drexel University (Filadelfia), afirma que muchos investigadores aceptan dinero de la industria, y eso no invalida su ciencia, "pero la gente necesita saber quién está financiando y apoyando su investigación, para garantizar la integridad del proceso científico".
 
Los contratos, que se remontan a 2008, especifican  varias “entregas' (artículos publicados, presentaciones en congresos u otras productos de investigación) que Soon debía hace a los financiadores. Dichos financiadores incluyen a Southern y a una organización de ideología conservadora llamada DonorsTrust, con sede en Alexandria, Virginia.

Por ejemplo, en los informes anuales presentados a Southern Company –que ha otorgado a Soon 409.000 dólares desde 2006–, Soon incluyó sus artículos publicados en revistas revisadas por pares. Las normas para la presentación de informes sobre los conflictos de interés varían según la revista, y este tipo de conflictos no siempre están incluidos en las publicaciones. Al menos dos casos en los que los co-autores de Soon reconocieron ciertas fuentes de financiación, Soon no reveló haber recibido financiación alguna de la industria.

Kert Davies notificó las irregularidades de Soon el mes pasado, después de que él y tres colegas publicaran un artículo en la revista china Science Bulletin, en el que utilizaban un modelo climático muy sencillo para argumentar que la quema de todas las reservas de combustibles fósiles recuperables sólo representaría un aumento de poco más de  2,2°C en el calentamiento del planeta.

En comparación, los modelos evaluados por el United Nations Intergovernmental Panel on Climate Change proyectan 4°C de calentamiento si no cesa el uso de combustibles fósiles hasta 2100, y un mayor incremento a partir de entonces. El artículo adjuntaba esta afirmación: "Los autores declaran no tener ningún conflicto de interés." Davies escribió a la revista explicando que las anteriores fuentes de financiación de Soon sí constituían un conflicto de intereses que debería haberse informado.

Las normas sobre conflicto de interés de Science Bulletin  establecen que los autores deben revelar "todas las relaciones o intereses que puedan influir o sesgar el trabajo", incluyendo "intereses profesionales o creencias personales que puedan influir en su investigación." Las normas ofrecen también una serie de ejemplos. El primero dice: "Autor A ha recibido becas de investigación de la empresa A."

El autor principal del estudio, Christopher Monckton, es un vizconde británico y antiguo periodista que actualmente es asesor del Science and Public Policy Institute (un grupo basado en Haymarket, Virginia, que pone en duda el papel del hombre en el calentamiento global). Monckton sostiene que no hubo conflicto en el artículo de Science Bulletin, y que todos los autores incluyendo Soon realizaron el trabajo dentro de su propio tiempo de investigación. En un e-mail a Nature, rechazó las acusaciones de Davies como "manifiestamente falsas y malévolas".

Davies comenta que Greenpeace ha solicitado los informes anuales de Soon de 2013 y 2014 a Southern Company, para determinar si alguno de ellos lista el artículo de Science Bulletin como una “entrega”.

Este artículo se reproduce con permiso y fue publicado por primera vez el 21 de febrero de 2015.