El planeta Venus y varios asteroides han emergido como los principales destinos de una futura exploración planetaria de la NASA. El 30 de septiembre, la agencia anunció una lista de cinco finalistas para sus misiones planetarias “Discovery” con una inversión de $450 millones.

Dos de las cinco misiones propuestas se enfocarían en Venus, un sitio al que la NASA no ha visitado en más de dos décadas. Un radar orbitador sobre Venus podría realizar un mapa detallado de la superficie del planeta casi siempre tapada por espesas nubes, mientras que una sonda atmosférica descendería directamente a través de las capas de niebla. “Son opciones muy emocionantes que se enfocan en un cuerpo que no ha recibido mucha atención”, dice Steven Hauck, científico planetario de la Universidad de Case Western Reserve, en Cleveland, Ohio.

Las propuestas para misiones de asteroides incluyen un telescopio para buscar objetos peligrosos próximos a la Tierra; una visita al asteroide Psique, particularmente rico en metales; y un tour a cuatro de los asteroides troyanos, los cuales orbitan cerca de Júpiter.

La NASA dará a cada una de las misiones propuestas $3 millones para desarrollar sus ideas en profundidad y, en septiembre de 2016, la agencia seleccionará una —o tal vez dos— para eventualmente hacerlas realidad. Oficiales de la NASA han dicho que se sintieron impresionados con la calidad de las 27 propuestas que recibieron. Si el presupuesto lo permite, se retendrán dos de las misiones seleccionadas para ser voladas como las dos próximas misiones Discovery, en lugar de escoger una y hacer luego un nuevo llamado a concurso para nuevas ideas.

La selección terminó con meses de ansiosa espera para muchos científicos planetarios de Estados Unidos, quienes habían enviado sus ideas en febrero. “Ha sido un día increíble”, dijo Harold Levison, científico planetario en el Instituto de Investigación Southwest, en Boulder, Colorado, quien encabeza la propuesta de la misión a los asteroides troyanos. “Me llamaron cuando iba camino al trabajo”, dice. “Tuve que detener el carro”.

Con rumbo al exterior

En principio, la competencia Discovery está abierta a ideas para visitar cualquier objetivo en el Sistema Solar que no sean la Tierra o el Sol.

Entre las propuestas que fueron descartadas había una nave espacial para sobrevolar los volcanes en erupción de Io, una de las lunas de Júpiter, y una para analizar la química de las columnas de humo de la luna Encélado, de Saturno, que muchos consideran como un lugar promisorio para vida extraterrestre. También quedaron excluidas muchas propuestas para estudiar cometas, y tres que se enfocaban en las lunas marcianas Fobos y Deimos.

Mujeres lideran cuatro de las cinco misiones preseleccionadas. Suzanne Smrekar, del Jet Propulsion Lab(JPL) en Pasadena, California, es la jefa de la misión VERITAS, que ejecutaría un mapa de Venus en una resolución más alta y con diferentes frecuencias de radar que las obtenidas por la misión Magellan de la NASA a principios de los 90. Lori Glaze, del Centro Espacial Goddard de la NASA, en Greenbelt, Maryland, lidera el desarrollo de una sonda que descendería a través de la atmósfera en poco más de una hora, tomando medidas en su recorrido.

Un poco más lejos en el sistema solar, la científica planetaria Lindy Elkins-Tanton lidera la propuesta de visitar el asteroide metálico Psique. Elkins-Tanton, de la Universidad Estatal de Arizona, en Temple, dice que Psique representa un protoplaneta primordial cuyas capas se han desvanecido para exponer su corazón metálico. “Psique es el único núcleo que la humanidad puede ver”, dice. “Hemos visitado cosas gaseosas y cosas rocosas y cosas heladas, pero nunca hemos visitado un objeto metálico”, señala. La misión se lanzaría en 2020 para llegar a Psique en 2026.

Camino rocoso

La “Lucy” de Levison —nombrada en honor al famoso fósil humano— volaría más allá del cinturón de asteroides en su camino hacia los cuatro troyanos, los cuales comparten sus órbitas con Júpiter. Es posible que estas poco entendidas rocas espaciales se hayan originado en un sitio mucho más remoto en el sistema solar. “Hay una gran diversidad en esta población, y esa diversidad nos habla de la evolución del sistema solar”, dice. Lucy se lanzaría en 2021 y alcanzaría el final de su misión en 2032.

La misión sobre asteroides NEOCam (que en inglés hace referencia a Cámara para Objetos Cercanos a la Tierra) usaría un telescopio infrarrojo para buscar asteroides pequeños y débiles pero potencialmente peligrosos. Coordinada por Amy Mainzer, del JPL, ha estado ya en el proceso de selección Discovery dos veces anteriormente. La NASA rechazó la propuesta en 2006,  pero le dio a Mainzer dinero en 2010 para desarrollar los detectores infrarrojos del telescopio. “De verdad queremos ir a encontrar algunos asteroides y resolver la pregunta de si uno de ellos está en camino hacia nosotros”, dice Mainzer.

Aunque se supone que las misiones Discovery se lanzan cada dos años, los candidatos actuales son los primeros en ser seleccionados desde 2010. Las misiones Discovery actualmente en curso incluyen la nave Dawn, la cual está orbitando el asteroide Ceres; y el telescopio Kepler, que busca planetas extrasolares. En marzo, la NASA planea lanzar su próxima nave espacial Discovery: InSight, la cual colocará un sismómetro en la superficie de Marte para estudiar el interior profundo del planeta.

 

Este artículo se reproduce con permiso y fue publicado primero el 30 de septiembre de 2015.