Con más de 3.400 especies en la actualidad, las serpientes muestran una gran diversidad en sus características y se encuentran en una amplia gama de hábitats tanto en la tierra como en el agua. Sin embargo, el origen de estos reptiles no estaba claro.

¿Cómo fue la serpiente primitiva? Investigadores de la Universidad de Yale (EE. UU.) demuestran en un estudio, que publica la revista BMC Evolutionary Biology, que la anatomía de esta serpiente es una de las características que más llaman la atención: una extremidad inferior formada por un par de patas con tobillos y pies con pequeños dedos.

“No está clara la función de las extremidades posteriores que presentaba y que sus contemporáneas han perdido. Es probable que fueran poco más que restos vestigiales y no tuvieran ninguna función significativa de locomoción”, explica a Sinc Daniel Field, coautor del estudio.

Según los investigadores, el origen más probable de estos reptiles se encuentra en los ecosistemas forestales del antiguo supercontinente de Laurasia (que se dividió posteriormente en Eurasia y América del Norte), hace 128,5 millones de años. Este periodo del Cretácico Inferior coincide con una etapa de aparición rápida de muchas especies de aves y mamíferos.

Un animal nocturno

El trabajo recalca además otra característica importante: las primeras serpientes tenían hábitos nocturnos. Daniel Field subraya que mientras que muchos reptiles ancestrales eran más activos durante el día, la serpiente ancestral habría sido nocturna.

 “Cuando hicimos las reconstrucciones basadas en la comparación de rasgos a través de fósiles y especies vivas descubrimos que las serpientes desarrollaban la mayor parte de su actividad durante la noche”, apunta el experto.

Los hábitos diurnos llegaron más tarde cuando las temperaturas más frías de la noche empezaron a limitar la actividad de las serpientes. Según el estudio, esto sucedió con la aparición de las colubroideas –la familia de serpientes que ahora representan a más del 85% de las especies vivas– hace entre 50 y 45 millones de años. 

Los investigadores señalan que el éxito de la historia evolutiva de las serpientes se debe en parte a sus habilidades como dispersoras. Las serpientes pueden ocupar rangos 4,5 veces más grandes que los lagartos y en ambientes muy dispares. 

El mayor árbol genealógico de las serpientes

Para conocer a la primera serpiente, los investigadores construyeron un árbol genealógico de las familias de serpientes y algunos lagartos cercanos evolutivamente a estas, identificando las similitudes y diferencias de 73 especies.

“Empleamos un enfoque de vanguardia, donde se analizaron las secuencias de ADN y los datos anatómicos de las serpientes vivas de forma simultánea con la anatomía de los fósiles de serpientes”, cuenta Field.

El resultado final es un árbol genealógico que ilustra las interrelaciones evolutivas entre los principales grupos de serpientes. El investigador estadounidense concluye que este estudio, además de ayudar a entender mucho más sobre el origen de las serpientes, “reabre la reflexión sobre el significado de que las serpientes sean tanto amadas como temidas por los humanos a lo largo de la historia”.