Hay aproximadamente tres billones de árboles en la Tierra —más de siete veces el número estimado anteriormente— de acuerdo con un cálculo realizado por un grupo internacional de científicos. El estudio también encontró que la actividad humana es perjudicial para la abundancia de árboles en el mundo. Cerca de 15.000 millones de árboles son talados cada año, calculan los investigadores; y desde el inicio de la agricultura, hace unos 12.000 años, el número mundial de árboles ha disminuido 46%.

“El tamaño del impacto humano es increíble”, dice Thomas Crowther, un ecologista que trabaja ahora con el Instituto Holandés de Ecología, en la ciudad de Wageningen, y quien dirigió el estudio durante una estadía temporal en la Universidad de Yale, en Connecticut, Estados Unidos. “Obviamente, esperábamos que los humanos tuvieran un rol prominente, pero yo no esperaba que resultara ser el mayor controlador de la densidad de árboles”.

La cifra anteriormente aceptada de la población mundial de árboles, cerca de 400.000 millones, estaba basada mayoritariamente en imágenes de satélite. Aunque imágenes remotas revelan mucho acerca de dónde se encuentran los bosques, esto no provee el mismo nivel de resolución que el que podría lograr una persona contando troncos.

Crowther y sus colegas combinaron estas técnicas, primero acumulando la data disponible de varios continentes (excepto Antártica) y proveniente de varios conteos en tierra que cubrían una superficie de cerca de 430.000 hectáreas. Estos conteos les permitieron mejorar los estimados de densidad de árboles obtenidos con imágenes satelitales. Luego, los investigadores aplicaron estos estimados de densidad a las áreas de las que no tenían buenos inventarios terrestres. Por ejemplo, los datos de mediciones realizadas en bosques de Canadá y el norte de Europa fueron usadas para revisar los estimados derivados de imágenes satelitales para bosques similares en partes remotas de Rusia.

Expandiendo horizontes

“No es que descubrimos nuevos árboles”, dice Crowther. “En lugar de eso, añadimos otra capa de información que nos permitió revisar muchos de los estimados previos”.

Mejores cálculos de población podrían ayudar a los gerentes de estos recursos a sopesar los beneficios económicos que proveen los bosques, en términos de purificación de agua, conservación de los suelos y otras funciones para contrarrestar a aquellos que cosechan o talan árboles para ganar terreno de cultivo, dice la ecologista especializada en servicios de ecosistemas Becky Chaplin-Kramer, de la Universidad de Stanford, en California. “Es grandioso cuando podemos completar información de esta forma”, dice.

La mayor densidad de árboles, calculada en raíces por hectárea, fue encontrada en los bosques boreales de América del Norte, Escandinavia y Rusia. Típicamente, estos bosques están llenos de delgados coníferos y albergan a aproximadamente 750.000 millones de árboles, 24% del total global. Los bosques tropicales y subtropicales, que cuentan con la mayor extensión de área forestal, son hogar de 1,3 billones de árboles, 43% del total.

Los últimos números generan preguntas acerca de cuáles especies están representadas y en dónde, y cómo evolucionan algunos tipos específicos de bosque, dice la biogeoquímica Susan Trumbore, del Instituto Max Planck de Biogeoquímica, en Jena, Alemania.

“El número de árboles es solo una de las piezas del rompecabezas”, dice Trumbore. “Un árbol en la tundra, no es lo mismo que un árbol en el bosque tropical lluvioso”.

Crowther advierte que estos últimos números no cambian la ciencia actual de almacenamiento de carbono ni disminuye el impacto de la deforestación. “No estamos diciendo, ‘Oh, todo está bien’”. De hecho, el trabajo sugiere, que en algunos lugares donde se esperaría que los árboles prosperaran —como en regiones cálidas y húmedas— actividades humanas, tales como el cultivo, han hecho a los bosques a un lado.

Este artículo se reproduce con permiso y se publicó primero  el 2 de septiembre de 2015.