Investigadores creen que han encontrado una forma de diferenciar los fósiles de dinosaurios machos de los de hembras, al menos para algunas pequeñas especies emplumadas. Las principales diferencias entre los sexos se encuentran en los huesos cerca de la base de la cola, según informaron los expertos el 31 de marzo en Scientific Reports.  
 
El equipo examinó un par de fósiles desenterrados en Mongolia a mediados de la década de 1990 y descritos por primera vez en 2001. Debido a que los oviraptorosaurios ("lagartos ladrones de huevos"), del tamaño de un pavo, fueron hallados a meros centímetros el uno del otro en  una capa de roca antigua de 75 millones de años de antigüedad, algunos científicos han apodado al par “Romeo y Julieta”.
 
Como las articulaciones de las vértebras de las criaturas ya estaban fusionadas, los investigadores piensan que los dinosaurios ya habían dejado de crecer, lo que significa que eran adultos, dice Scott Persons, un paleontólogo de vertebrados en la Universidad de Alberta en Edmonton, Canadá, y uno de los autores del estudio.
 
Pero determinar si la pareja de hecho estaba constituida por un ejemplar masculino y uno femenino era difícil, ya que, al igual que con la mayoría de los fósiles, no había ni un rastro de tejido blando: solo los huesos se conservan.
 
Uno de los fósiles es un esqueleto completo, mientras que al otro le falta partes a la mitad y al final de su cola. Sin embargo, lo hallado fue suficiente para revelar diferencias claras en la longitud y la forma de los huesos en forma de navaja llamados cheurones, que sobresalen por debajo de las vértebras, cerca de la base de la cola y proporcionan sostén para  los músculos y los tendones.
 
Espectáculo sexy
Un buen número de cheurones en uno de los fósiles eran más largos y tenía puntas más amplias que los del otro espécimen. Las diferencias no parecen ser causadas por una lesión o enfermedad, dice Persons. Tampoco parecen ser el resultado de cambios en los huesos durante la fosilización.
 
En lugar de ello, los investigadores sugieren que las variaciones son un signo de las diferencias sexuales. Los huesos podrían ser más cortos en las hembras para facilitar el proceso de poner huevos. En los machos, un conjunto de espigas más largas, de punta ancha podría haber ofrecido una mejor ancla para un músculo del pene-retráctil que se presume que las criaturas tenían.
 
Pero la explicación más tentadora podría ser que los machos necesitaban cheurones más grandes para anclar los músculos que controlaban sus flexibles y emplumadas colas. Los investigadores sospechan que los oviraptorosaurios masculinos sacudían las plumas de su cola en un espectáculo para atraer parejas potenciales, similar al comportamiento de los pavos reales de hoy en día.
 
Solo dos
Thomas Holtz, paleontólogo de vertebrados en la Universidad de Maryland en College Park, dice que la teoría es intrigante, pero aún no del todo convincente. Dado que los autores del estudio compararon solo dos ejemplares de oviraptorosaurios, no podemos descartar la posibilidad de que las diferencias en la forma de los cheurones no sean  más que variaciones sobre un espectro, en lugar de signos de dimorfismo sexual.
 
El análisis de otros fósiles de oviraptorosaurios debería revelar si las formas de los cheurones se agrupan en dos grupos, apoyando la idea de una división por sexo, o vienen en una variedad de formas, dice Holtz.
 
La confirmación de los resultados podría permitir a los investigadores utilizar comparaciones cheurones para determinar el sexo en otros dinosaurios pequeños que podrían haber utilizado sus plumas para el cortejo. Pero Holtz dice que el método no sería ampliamente aplicable a los dinosaurios de varias toneladas de peso, como el Tyrannosaurus rex y el Triceratops.
 
Si se demuestra, el método se uniría a otra técnica  existente para determinar si un dinosaurio era macho o hembra. En 2005, los investigadores observaron que algunas T. rex fósiles contienen tejido óseo similar al hueso medular de las aves hembras modernas, que prevé un depósito a corto plazo de calcio para producir cáscaras de huevo. Este método funciona para otros dinosaurios grandes, pero no es infalible porque el hueso medular se encuentra solamente en los especímenes femeninos que son sexualmente maduros y listos para poner sus huevos.
 
Este artículo se reproduce con permiso y fue publicado por primera vez el 10 de abril de 2015.