Un equipo científico ha publicado un segundo lote de documentos sobre Homo naledi, una nueva especie de homínido cuyos restos fueron encontrados en el interior de una cueva en Sudáfrica. Los estudios, difundidos esta semana en Nature Communications, se centran exclusivamente en las manos y los pies.

Según la nueva información, sus pies eran los de una persona que podía caminar erguida. Sus manos tenían los dedos curvados para aferrarse a las ramas de los árboles. Pero las manos también muestran un notable nivel de modernidad, similar al de los humanos actuales y los neandertales.

La arquitectura de nuestros huesos y músculos nos permite realizar tareas de manipulación muy finas. Podemos hacer una pinza con los dedos pulgar y meñique, algo que les resulta más difícil a los simios­, ya que tienen pulgares relativamente cortos.

Esta característica es la que hizo que nuestra especie fuera tan buena fabricando y usando herramientas. La estructura de las manos de Homo naledi indica que probablemente también tenía algunas de estas capacidades.

Las características observadas, sobre todo en la muñeca, solo se han encontrado en los neandertales y los humanos modernos, y se piensa que están relacionadas con el uso de herramientas, según los autores.

La investigación fue realizada por un equipo internacional asociado al Instituto de Estudios Evolutivos de la Universidad de Witwatersrand, en Sudáfrica.