Cada vez son más las personas mayores que siguen sexualmente activas y, que con ello, se mantienen más sanas y felices. Aunque suelen mostrarse reacias a hablar de asuntos íntimos con sus médicos, un nuevo estudio indica que estos adultos se dirigen a comunidades en Internet para obtener los consejos y la comprensión que necesitan.

La actividad sexual en adultos jubilados no es excepcional: superados los 70 años, más de la mitad de los hombres y una tercera parte de las mujeres declaran mantener relaciones sexuales al menos dos veces al mes, según un estudio de 2015 publicado en Archives of Sexual Behavior. Relaciones que pueden no resultarles fáciles. Las dolencias y limitaciones consecuentes al paso de los años, como la diabetes o las cardiopatías, pueden afectar a la libido y al rendimiento sexual. Quienes emprenden nuevas relaciones a edad avanzada pueden no saber cómo protegerse de enfermedades de transmisión sexual o el modo de entablar relaciones con nuevos compañeros. Los estereotipos sobre el envejecimiento ("los mayores son demasiado viejos para tales actividades") pueden dificultar que esas personas resuelvan sus problemas.

Un estudio de revisión de 2011 concluía que no solo son estas personas mayores quienes raras veces preguntan a sus médicos sobre temas sexuales, sino que los propios médicos se muestran remisos a plantear tal tipo de cuestiones. Liz Berdychevsky, de la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign, explica: "Los hallazgos, la bibliografía y los medios de comunicación actuales sugieren que los cuidadores y profesionales sanitarios en residencias y centros de mayores suelen desdeñar la salud sexual, las necesidades y derechos de sus clientes o residentes".

Dada esta preocupante tendencia, Berdychevsky y Galit Nimrod, investigadora de la Universidad Ben-Gurion del Negev, Israel, han explorado si los mayores obtienen de los foros en línea algún apoyo en esta materia. Tras revisar unos 700.000 mensajes publicados en un año en una serie de comunidades en Internet orien­tadas a la tercera edad, observaron que unas 2.500 entradas trataban temas sexuales. Aunque esta cifra supone menos del 4 por 1.000 del total de los mensajes, algunos de estos foros eran muy populares, con millares de visitas, lo que sugiere que los leía un número elevado de usuarios. Las investigadoras hallaron, asimismo, indicios de que estos mensajes contribuían a responder dudas y a que estas personas se sintieran más ­cómodas con la evolución de su sexualidad, según ­publicaron en Journal of Leisure Research.

"Las redes sociales ofrecen a sus miembros la seguridad de no estar solos, de que cualquier cosa que les su­ceda la afrontan también muchos otros miembros de su grupo de edad", afirma Berdychevsky. Ella y otros investigadores insisten en la importancia de una mejor comunicación vis-à-vis en materia sexual, sobre todo cuando se depende de cuidadores ajenos. Pero, conforme van siendo más y más los adultos mayores con acceso a Internet, sus vidas sexuales y en consecuencia, su bienestar general, también son mejores.

La versión en español de este artículo se publicó primero en Investigación y Ciencia.