Los espectadores de fútbol pueden suspirar con alivio: los que viajaron a Brasil para la Copa Mundial de Fútbol 2014 no son responsables de introducir el virus del Zika en las Américas, después de todo.

Un nuevo análisis genómico de un pequeño número de pacientes de zika brasileños pone un mejor marco cronológico a la historia de los viajes del virus transmitido por mosquitos y sugiere que aterrizó en el continente americano, al menos un año antes de lo que se pensaba –tan temprano como la primavera de 2013–.

Esta nueva cronología echa un cubo de agua fría a las dos teorías predominantes sobre cómo el virus viajó desde Asia hasta las Américas. Además de desacreditar la teoría de la Copa Mundial de Fútbol, la cronología revisada sugiere que quienes viajaron para animar al evento mundial de canoa Va'a Sprints, celebrado en Brasil en agosto de 2014, tampoco fueron los primeros portadores del virus a las Américas.

La revelación, extrapolada a partir de un nuevo análisis de secuencias del genoma de siete brasileños, también plantea dudas sobre la teoría principal restante –que el virus viajó a Brasil en el torrente sanguíneo de los que viajaron al torneo de fútbol Copa Confederaciones de la Polinesia Francesa en 2013–.

El evento de fútbol de la Copa Confederaciones de la FIFA, en junio de 2013, acabó varios meses antes de que se informara por primera vez de casos de zika en la Polinesia Francesa ese otoño, lo que sugiere que, o bien el virus pasó desapercibido en la Polinesia Francesa durante un tiempo, o un viajero trajo el virus a las Américas bajo circunstancias completamente distintas. "Nunca seremos capaces de probar directamente la teoría de la Copa Confederaciones porque el virus no fue [detectado] en el momento", dice Oliver Pybus, autor principal del nuevo artículo publicado en Science, y biólogo evolutivo de la Universidad de Oxford.

Para enfatizar la miríada de potenciales posibilidades de infección, el equipo de científicos de Brasil y Oxford que dirigió el estudio recogieron datos de miles de vuelos de líneas aéreas comerciales que viajaron entre Brasil y países con información sobre transmisión del zika (como Camboya, Indonesia y Malasia), entre enero 2012 y diciembre de 2014.

 

Crédito: Gráfico de Moritz Kraemer y Nuno Faria, en "Virus Zika en las Américas: Epidemiológica temprana y resultados genéticos" Science.

Esbozar la evolución de un virus es una ciencia compleja. Los virus acumulan cambios genéticos a gran velocidad por lo que los autores compararon las muestras genómicas disponibles y catalogaron cualquier alteración. Ese proceso les ayudó a trazar un probable árbol genealógico del zika. "Si podemos estimar cuán rápido se acumulan los cambios en el genoma, esto nos permitirá extrapolar hacia atrás en el tiempo y determinar cuándo el virus compartió un ancestro común", dice Pybus. El equipo probó diferentes modelos de reloj molecular para el virus y encontró que el que asume que el virus muta a una velocidad constante era la mejor opción, dice. Sin embargo, obtener más secuencias del genoma en el futuro puede complicar ese modelo.

Su actual árbol genealógico molecular de alta tecnología sugiere que el zika probablemente circuló –sin ser detectado– durante al menos un año en pacientes en las Américas que no se pusieron particularmente enfermos o fueron erróneamente diagnosticado con chikungunya o dengue. Es más, el estudio concluye que es probable que hubiese una única introducción del virus a las Américas en algún momento entre mayo y diciembre de 2013.

Ahora, la región ha visto multiplicarse rápidamente los casos de zika. Desde 2015 más de 4.000 casos han sido confirmados, con más de 180.000 casos sospechosos. En este momento hay 33 países o territorios de las Américas que tienen transmisión activa del virus.

El nuevo análisis de la historia de zika en Science se basa en los genomas de cuatro pacientes adultos con zika que no viajaron fuera de Brasil, un donante de sangre que dio positivo por zika, un recién nacido fallecido con microcefalia y otros defectos de nacimiento, y otro paciente con zika que parece haber muerto a causa de complicaciones del virus (la persona también padecía lupus y enfermedad reumatoide).

En última instancia, el modelo compara esos nuevos genomas con muestras históricas disponibles del virus. Los más de 50 investigadores que forman parte del equipo llegaron a la conclusión de que las nuevas muestras de virus del Zika de Brasil eran lo suficientemente similares a las asiáticas como para tener que compartir un ancestro común con la cepa de zika que circuló en la Polinesia Francesa en octubre de 2013 y causó un gran brote allí.

Sin embargo, todavía no está claro si el virus viajó directamente desde la Polinesia Francesa a Brasil o se dio en algún lugar en el sudeste asiático y luego fue transportado de forma independiente a ambos lugares. Reportes tempranos del virus en las Américas sugieren que el virus circulaba en la isla de Pascua –que es parte de Chile, pero geográficamente se encuentra cerca de la Polinesia francesa– ya en 2014, pero ningún análisis todavía había puesto zika en las Américas en 2013.

"Los datos parecen sólidos", dice Nikos Vasilakis, un patólogo que estudia zika en la rama médica de la Universidad de Texas en Galveston, quién no participó en el análisis. "Parece plausible que hubiese una sola introducción de zika pero con un muestreo más amplio de ese período de tiempo eso podría cambiar", advirtió. Como el análisis solamente incluyó un pequeño número de secuencias del genoma es posible que la evolución del virus sea más complicada. El virus podría haber sido introducido a la zona varias veces, por ejemplo, pero no haber conseguido enfermar a muchos seres humanos o sobrevivir. Ese historial, por desgracia, puede que nunca se conozca.