El auge de la frase "post-verdad" en 2016 ha dejado a muchos partidarios de la ciencia sorprendidos por esta aparentemente creciente disposición del público a adoptar ideologías que favorecen las mentiras sobre hechos bien fundamentados. Pero tenga en cuenta esto: la ciencia real y las verdades perdurables del mundo natural todavía se pueden encontrar en todas partes –la temporada festiva brinda algunas oportunidades para difundirlas, especialmente a través de aparatos tecnológicos que siempre juegan un papel importante en los regalos de fin de año–.
Una parrilla alimentada por energía solar lleva la sostenibilidad a un campamento o paseo de familia, mientras que un monúculo de visión térmica, una huerta para espacios interiores y una botella de vino de alta tecnología resaltan las aplicaciones prácticas de la física, la biología y la química, respectivamente. Otros dispositivos sugeridos en la lista de este año –un clásico anual de Scientific American– incluyen convertir las lecciones básicas de ciencia en proyectos divertidos, ya sea por la renovación de los tradicionales juegos con plastilina o alentando a los ingenieros principiantes a desarrollar su propio Internet de las cosas.