Este mes, en Key Haven y en el condado de Monroe, en Florida, se someterá a votación el que podría ser el primer experimento de liberación de mosquitos genéticamente modificados en Estados Unidos. Si el Distrito para el Control de los Mosquitos de los Cayos de Florida aprueba el ensayo, la empresa de biotecnología británica Oxitec procederá a la liberación de millones de mosquitos mutantes machos que precisan de un antibiótico para permanecer vivos hasta la edad adulta. Estos machos transmitirán esa dependencia a su progenie, que indefectiblemente morirá por no tener acceso al medicamento. El drástico descenso de la población que ello provocará reducirá el riesgo de contraer enfermedades transmitidas por este insecto, como el dengue (del que Key Haven sufrió un brote en 2009 y 2010) o la incipiente amenaza del virus del Zika.

Muchos en Key Haven han expresado su preocupación por el hecho de que en el vecindario pululen insectos genéticamente modificados, pero expertos externos afirman que serán inocuos. "La estrategia elegida por Oxitec con los mosquitos genéticamente modificados no entraña riesgo alguno [para la salud]", asegura Thomas Miller, profesor emérito de entomología de la Universidad de California en Riverside. Y si bien este será el primero en Estados Unidos, los ensayos de campo efectuados por Oxitec en otros países se han saldado con una acusada reducción del número de mosquitos, superior al 90 por ciento, sin indicios de efectos indeseados preocupantes. A ellos se suman, en el último lustro, docenas de experimentos con mosquitos modificados en todo el globo, con el fin de detener la propagación de las enfermedades transmitidas por estos insectos. Mantengamos cerca a nuestros amigos y lejos a nuestros enemigos.

 

La versión en español de este artículo apareció primero en Investigación y Ciencia