Las innovadoras técnicas de edición de genes han generado un inesperado producto secundario: cerditos miniatura, los cuales serán vendidos pronto como mascotas por un instituto chino líder en genética.

El instituto de genética BGI, en Shénzhen, famoso por desarrollar una serie de importantes avances en la secuenciación genética, creó originalmente los micro cerditos como modelos para enfermedades humanas, aplicando una técnica de edición genética a una raza de cerdos pequeños conocidos como bama. El 23 de septiembre, durante la Cumbre Internacional de Líderes de Biotecnología de Shénzhen, BGI reveló que comenzaría a vender los cerdos como mascotas. Los animales pesan alrededor de 15 kilos cuando alcanzan la edad adulta, aproximadamente lo mismo que un perro de tamaño mediano.

En la conferencia, el instituto citó un precio de venta de 10.000 yuanes ($1.600) para los micro cerdos, pero eso fue solo para “ayudarnos a evaluar mejor el mercado”, dijo Yong Li, director técnico de la plataforma de ciencia animal de BGI. En el futuro, se ofrecerán cerditos con diferentes colores y patrones de pelaje, los cuales también pueden ser obtenidos a través de la edición genética, de acuerdo con BGI.

Con la edición genética cautivando al mundo de la biología, los pioneros en este campo dicen que su aplicación en mascotas no viene como sorpresa. Algunos también piden cautela. “Es cuestionable si deberíamos impactar la vida, salud y bienestar de otras especies animales en este planeta de una forma tan despreocupada”, dice el genetista Jens Boch, de la Universidad Martin Luther, en Hallen-Wittenberg,  Alemania. Boch ayudó a desarrollar la técnica de edición de genes usada para crear los cerdos, la cual utiliza unas enzimas conocidas como TALEN (siglas en inglés para nucleasas tipo activadores de transcripción) para inhabilitar ciertos genes.

Cómo regular las varias aplicaciones de la edición de genes es una pregunta abierta que los científicos ya están discutiendo con agencias alrededor del mundo. BGI está de acuerdo en que es necesario regular la edición genética en mascotas, así como también en las aplicaciones de investigación médica, las cuales son el centro de sus actividades con los micro cerditos. Cualquier ganancia de la venta de los cerditos será invertida en esta investigación. “Planeamos tomar órdenes de clientes ahora y ver cuál es la demanda”, dice Li.

Modelos animales

Comparados con ratas o ratones, los cerdos son más cercanos a los humanos tanto en fisiología como en genética, haciéndolos potencialmente más útiles como modelos de organismos para las enfermedades humanas. Sin embargo, su gran tamaño significa que su manutención es más cara y que requieren mayores dosis de drogas cuando son utilizados para hacer pruebas de costosas medicinas experimentales.

Los cerdos bama, los cuales pesan entre 35 y 50 kilos (en contraste, muchos cerdos de granja pesan más de 100 kilos), han sido previamente utilizados en investigación.

Para producir los genéticamente editados micro cerditos, BGI hizo clones de cerdos con células tomadas de un feto de bama. Pero antes de comenzar el proceso de clonación, usaron TALEN para desactivar una o dos copias del gen receptor de la hormona de crecimiento (GHR, por sus siglas en inglés). Sin este receptor, las células no reciben la señal de “crecimiento” durante el desarrollo, lo cual resulta en cerdos atrofiados.

Se robaron el ‘show’

BGI creó luego micro cerdos más pequeños cruzando machos atrofiados con hembras normales. Solo la mitad de los hijos que resultaron de la concepción natural fueron micro cerditos, pero el proceso es más eficiente que repetir todo el procedimiento de clonación por completo y evita los potenciales problemas de salud asociados a la clonación. Entre los 20 cerdos con genes editados que resultaron de la segunda generación, BGI no ha observado efectos adversos en la salud, dice Li.

Sostiene que los micro cochinitos ya han demostrado ser útiles en estudios de células madre y flora bacteriana, porque el tamaño reducido de los animales hace más sencillo el reemplazo de las bacterias en sus intestinos. También serán empleados en estudios del síndrome de Laron, un tipo de enanismo causado por una mutación en el gen humano GHR.

La decisión de vender micro cerdos como mascotas sorprendió a Lars Bolund, genetista médico de la Universidad de Aarhus, en Dinamarca, y quien ayudó a BGI a desarrollar su programa de cerdos genéticamente modificados, aunque admite que se robaron el espectáculo en la cumbre de Shénzhen. “Teníamos una audiencia más grande que la de nadie más”, dice. “La gente estaba encariñada con ellos. Todos querían sostenerlos”.

Ellos podrían suplir una demanda actual. En Estados Unidos, por ejemplo, ha habido reportes de gente que quería tener una mascota porcina, pero se sintieron decepcionados cuando animales apodados como cerditos “taza de té” y que pesaban solo cinco kilos, crecieron hasta alcanzar los 50 kilos de peso. Los micro cerdos genéticamente modificados se mantienen pequeños de manera confiable, dice el equipo de BGI.

Problemas cochinos

Pero la edición genética no resolverá otros inconvenientes de los cerdos-mascota, dice Crystal Kim-Han, quien maneja una operación para rescatar cerdos abandonados cerca de Las Vegas, en Estados Unidos. Por ejemplo, si los animales son encerrados en un apartamento sin espacio para apoyarse o cavar, pueden volverse destructivos. También cree que los micro cerdos tendrán problemas médicos adicionales, similares a los de las mascotas creadas por apareamiento selectivo. “¿Qué ocurre al final del día, cuando estos animales necesitan cuidados?”, se pregunta.

Algunos investigadores creen que perros y gatos serán los próximos en la manipulación genética. Científicos y expertos en ética concuerdan en que las mascotas genéticamente editadas no son muy diferentes de las convencionales; el resultado se logra solo de manera más eficiente. Pero esto no hace que la idea sea una buena práctica, dice Jeantine Lunshof, experta en bioética de la Escuela de Medicina de Harvard, en Boston, Massachusetts, y quien describe a ambas prácticas como “forzar los límites físicos con el solo propósito de satisfacer las preferencias estéticas e idiosincráticas de los humanos”.

Dana Carroll, pionera en la edición genética de la Universidad de Utah, en Salt Lake City, añade: “Solo puedo imaginar que habrá resistencia a la manipulación de perros, aún cuando todas las razas actuales son el resultado de la reproducción selectiva por humanos”.

Daniel Voytas, genetista de la Universidad de Minnesota en Saint Paul, espera que cualquier alboroto sobre de las mascotas genéticamente editadas no obstaculice el progreso para desarrollar técnicas de edición genética que permitan aliviar enfermedades humanas y crear nuevas variedades de cultivos agrícolas. “Solo espero que establezcamos un marco regulatorio de trabajo —guías para el uso seguro y ético de esta tecnología— que permita alcanzar el potencial”, dice. “Me preocupa que los mini cerdos mascota distraigan y añadan confusión a los esfuerzos para alcanzar este objetivo”.

 

Este artículo se reproduce con permiso y fue publicado primero el 29 de septiembre de 2015.