Laboratorio de Física Aplicada, Laurel, Md.– A las 8:52 p. m. (EDT) del 14 de julio el centro de control de New Horizons ubicado aquí recibió la confirmación por radio que la sonda espacial había hecho –y sobrevivido– su máxima aproximación a Plutón, pasando a 12.500 kilómetros sobre el hemisferio iluminado del planeta. La transmisión fue la primera que se recibió desde las 11:30 p. m.  (EDT) del 13 de julio, poniendo fin a un silencio de comunicación por radio impuesto para que la nave no interrumpiera sus observaciones.

El sobrevuelo bien puede romper el récord de serie de hitos históricos establecidos por una única misión espacial: la última de las ‘primeras visitas’ a los planetas descritos en libros de texto de nuestro sistema solar; el objeto más distante jamás visitado; primer viaje al Cinturón de Kuiper, poblado de mundos helados que rodean el sistema solar exterior; la nave espacial más rápida que se ha lanzado; y probablemente la mayor cantidad de muertes y resurrecciones presupuestarias para una misión espacial. Un viaje a Plutón había languidecido durante décadas en la lista de probables misiones de la NASA; el hecho de que la nave al final voló se debe mucho al apoyo popular. Plutón podría fácilmente ser llamado el "planeta de la gente."

Aun cuando Plutón era solo un punto de luz en un telescopio, los científicos sabían que sería un lugar fascinante. Las observaciones realizadas en la década de 1950 habían demostrado que su superficie es muy variable en el brillo, y en la década de 1990 el Telescopio Espacial Hubble creó un mapa, con una resolución de 500 kilómetros, revelando un mosaico de luz y oscuridad, mostrando una heterogeneidad de regiones que sugirió la presencia de algún grado de actividad geológica. New Horizons ahora está transformando ese crudo mapa en uno muy detallado.

Durante todo el miércoles 14 de julio aquí en el Laboratorio de Física Aplicada Johns Hopkins, a medio camino entre Washington DC y Baltimore, los científicos se han maravillado con la última imagen de la nave espacial enviada antes de entrar a su silencio. Con una resolución de cuatro kilómetros, se fusiona una imagen en escala de grises con una de menor resolución pero a color tomada al principio del día (el norte está hacia la parte superior). Muestra el hemisferio de Plutón que da la espalda a su luna principal, Caronte. La característica más prominente es el "corazón", por debajo del centro, una brillante región lisa, presumiblemente helada. Los dos lóbulos del corazón en realidad tienen colores muy distintos, que son difíciles de distinguir en esta imagen, pero saltan cuando se exageran los colores. Estos colores indican composiciones químicas distintas. Durante el sobrevuelo de la nave, el punto de máxima aproximación se realizó por encima del lóbulo oriental del corazón.

Credito: NASA

Las regiones rojizas oscuras que se encuentran a cada lado del corazón se encuentran junto ecuador del planeta. La occidental (a la izquierda), cuyo nombre tentativo es Cthulhu según sugerencias del público, forma la cabeza de la "ballena" vista en las imágenes de aproximación; dentro de ella está un cráter apodado el "espiráculo de la ballena." Tal vez de unos 100 kilómetros de diámetro, el cráter tiene tanto regiones de luz como oscuras, es como si un impacto perforó una capa de hidrocarburo oscuro para revelar hielos brillantes debajo. Líneas –quizás escarpas o fallas– parecen cortar toda la región oscura, así como otras partes del planeta. Al este del corazón parecieran haber colinas y cráteres semienterrados, lo que sugiere algún tipo de erosión.

Otros descubrimientos realizados hasta el momento:

• La misión actualizó la estimación del diámetro de Plutón, señalando que probablemente es un 3% más grande de lo que se creía,  convirtiendo al planeta enano en el objeto más grande más allá de Neptuno, quizá por 30 kilómetros. Esta nueva estimación del tamaño también implica que la capa más baja de la atmósfera (la troposfera) es mucho más delgada que lo pensado, mide un kilómetro o dos, a lo sumo.

• Los detectores de partículas recogieros moléculas de nitrógeno ionizado –presumiblemente escapados de la muy tenue atmósfera de Plutón– mucho más lejos del planeta de lo que se había previsto. Por qué habían viajado tan lejos aún es desconocido, pero la explicación podría tener que ver con las variaciones en el viento solar sobre la atmósfera exterior.

• Las imágenes no han mostrado más lunas que las cinco ya conocidas: Caronte, Hidra, Nix, Styx y Kerberos. Nix e Hydra tienen entre 30 y 50 kilómetros de diámetro – se trata de las primeras medidas del tamaño de estos cuerpos–.

• Las imágenes confirman la dicotomía entre la superficie más variada y aparentemente más dinámica de Plutón y el terreno más oscuro, más gris y cubierto de cráteres de su luna más grande, Caronte. "Ahora vemos cuán dramáticamente diferentes realmente son .... Estas imágenes muestran una superficie mucho más joven en Plutón y una superficie mayor, más maltratada en Caronte ", dijo el investigador principal de la misión Alan Stern, en una conferencia de prensa.

• Plutón está demostrando ser muy diferente de la luna de Neptuno Tritón, que los investigadores han considerado durante mucho tiempo un modelo de lo que podría ser Plutón. "Es increíble cómo este lugar es ajeno", dijo Stern.

Por un lado, es mucho más rojo que Tritón, tanto es así que su superficie evoca la de Marte. "Cuanto más nos fijamos en Plutón, menos se parece a Tritón ... Se ve muy marciano", dijo John Spencer del Southwest Research Institute. El casquete polar de Caronte también es extrañamente rojizo. Estas superficies supuestamente toman su color de hidrocarburos que han sido horneados por la radiación solar, la creación de alquitranes oscuros conocidos como "tolinas."

De hecho, el sobrevuelo es apenas el comienzo de la misión de New Horizons. En los próximos días y semanas la sonda estudiará el lado nocturno de Plutón, iluminado por lunas y buscará anillos planetarios iluminados por el sol. A partir del 14 de septiembre la nave descargará todos los datos del encuentro a los radiotelescopios en la Tierra. A una velocidad de cerca de dos kilobits por segundo –equivalente a un módem de la década de los ochenta– le tomará 10 semanas, incluso en un formato de baja fidelidad comprimido. (Una nota al margen: La razón por la nave espacial ha permanecido en silencio no se debe a limitaciones informáticas per se.  Por el contrario, no puede transmitir y tomar datos al mismo tiempo por dos razones. Una versión corta es que (1) la nave espacial tiene poder suficiente tanto para navegar y para transmitir, y (2) los instrumentos están fijados al cuerpo de la nave espacial en lugar de montarse en un brazo giratorio, por lo que cuando la antena está apuntando hacia la Tierra, los instrumentos están apuntando lejos de Plutón. Una explicación un poco más larga es que, para alimentar el transmisor en la velocidad de datos completa, el equipo de orientación de la nave tiene que ser apagado, y para apagar el equipo de orientación, la nave debe estar apuntando hacia la Tierra y puesta en un giro estabilizado para que se pueda recuperar más tarde; y cuando está girando, los instrumentos ya no están apuntando a Plutón). Una vez que se haga eso, New Horizons pasará un año enviando de nuevo una copia de fidelidad completa. Al mismo tiempo estará en camino hacia un encuentro con otro objeto del cinturón de Kuiper, probablemente a principios de 2019.

De hecho, gracias a su fuente de energía de plutonio (un elemento llamado así por el planeta, por supuesto), New Horizons debe tener la energía suficiente para funcionar hasta la década de 2030, para ese momento estará  aproximadamente al doble de lejos del sol que lo que se encuentra ahora. Eventualmente se escapará por completo del sistema solar, uniéndose a otras cuatro naves espaciales de la NASA que también se dirigen o se encuentran ya en el espacio interestelar: Pioneers 10 y 11, y los Voyagers 1 y 2.