Las antiguas raíces de la medicina china tomaron brevemente hoy preponderancia cuando la mitad del Premio Nobel de Fisiología o Medicina 2015 fue otorgado a Youyou Tu, quien consultó textos tradicionales de hierbas medicinales para ayudar a aislar y purificar la droga contra la malaria  artemisinina. El medicamento salva unas 100.000 vidas cada año en África, así como la de muchos otros en el resto del mundo.

La otra mitad del premio Nobel fue otorgado a William C. Campbell y Satoshi Omura por su descubrimiento de la avermectina, cuyos muchos derivados se utilizaron por primera vez como tratamientos veterinarios antes de ser transformado en una droga que ha detenido la propagación de la ‘ceguera de los ríos’ en muchas partes del África occidental.

En la década de 1960, mientras trabajaba en lo que entonces era conocido como la Academia de Medicina Tradicional China, Tu consultó a muchos médicos tradicionales del sur de China y revisó unas 2.000 recetas de remedios a base de hierbas para la fiebre antes de reducir su búsqueda a 380 extractos de 200 hierbas. Solo uno de ellos funcionó contra el parásito de la malaria: un extracto derivado de una planta conocida como Qinghao en chino, Artemisia annua en latín o ajenjo dulce en español.

"El uso del Qinghao para tratar la malaria de hecho fue registrado en el Manual de prácticas clínicas y remedios de emergencia de Ge Hong, de la dinastía Jin del Este en el año 340 D.C.", dijo Tu en una entrevista en video en 2011, tras ser galardonada con el Premio de Investigación en Medicina Clínica Lasker-DeBakey   (a menudo llamado los “Nobel americanos”). Pero la investigación de Tu demostró que el ingrediente activo que se había aislado funcionaría contra parásitos de la malaria que se habían vuelto resistentes a la cloroquina, que era entonces el tratamiento de primera línea contra la enfermedad.

Satoshi Omura es un microbiólogo japonés y "experto en el aislamiento de productos naturales", según el comité Nobel. Él aisló 50 nuevas cepas de Streptomyces, un microbio que se encuentra en el suelo (el mismo bicho que nos dio el antibiótico estreptomicina) que mostraron promesa para la creación de nuevos fármacos.

El siguiente capítulo de la historia tuvo lugar en EE.UU. Mientras trabajaba en Merck, William C. Campbell adquirió las cepas de Omura y aisló la avermectina, que resultó ser especialmente eficaz para combatir un grupo de gusanos parásitos en los animales conocidos como helmintos. Entonces, a partir de uno de los derivados químicos de avermectinas la empresa desarrolló una droga llamada ivermectina veterinaria para la desparasitar perros, vacas y otros animales.

En 1978, Campbell sugirió el uso de ivermectina para tratar de controlar la oncocercosis en África occidental. La causa fue adoptada tanto por la empresa como por el expresidente Jimmy Carter; desde entonces, sus esfuerzos han logrado reducir la propagación de este flagelo. La una vez común escena de ver a un niño pequeño haciendo de guía para un grupo de cuatro o cinco familiares ciegos mayores a través del este de Nigeria y regiones vecinas ya casi ha desaparecido. La ivermectina mata las larvas del gusano que causa la ‘ceguera de los ríos’. El parásito se transmite por la picadura de moscas que viven cerca de masas de agua en movimiento, de ahí el nombre de la ‘ceguera de río’.