Imaginemos que estamos flotando en el espacio, disfrutando de una bella vista del planeta Tierra. Vemos esa bola achatada en los polos, con su variación de colores entre océanos y continentes. Nos concentramos en la tira de tierra que va de norte a sur que llamamos América, lo que parecen dos cuerpos que estiran sus brazos para unirlos en un apretón de manos que los geógrafos llaman Istmo de Panamá.

Esa delgada franja de tierra de no más de 50 kilómetros de ancho, si bien hoy es atravesada por un canal hecho por el hombre, ha mantenido separados durante millones de años a los dos océanos más grandes del planeta. Pero no siempre fue así, el proceso de saludo de las Américas se iniciaría hace muchos millones de años posibilitando uno de los más grandes episodios de migraciones biológicas entre dos masas continentales, conocido entre los expertos como Gran Intercambio Americano.

En busca de una nueva explicación para las Eras de Hielo

Hasta ahora, el consenso entre los científicos era que el cierre se habría completado hace unos 3,5 millones de años. Este evento habría tenido consecuencias en el clima global, al separar los dos océanos y generar un cambio en las corrientes marinas, lo que podría haber sido el causante de las famosas Eras de Hielo. Pero según dos estudios publicados recientemente, uno en Science, y el otro en  la revista científica Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), la unión de las Américas se habría iniciado hace unos 13 o hasta 20 millones de años.

“Con una formación del Istmo más antigua, nos quedamos ahora sin un mecanismo que explique por qué se formaron los ciclos glaciales del Pleistoceno, durante los cuales el hemisferio norte estuvo cubierto de hielo”, dijo Christine Bacon, de Instituto Smithsonian y del Departamento de Biología y Ciencias Ambientales de la Universidad de Gotemburgo, Suecia, y autora principal del artículo publicado en PNAS.

 “También”, continúa Bacon, en conversación con Scientific American, “para la fauna y la flora nativa, ahora sabemos que los patrones de migraciones cambiaron comunidades mucho antes de lo pensado. Existe una historia de intercambio mucho más larga, lo que nos cuenta una historia de Suramérica muy diferente. Previamente la considerábamos como una isla, sin comunicación hasta hace unos 3,5 millones de años, así es que la única forma que teníamos para explicar tan alta diversidad era que se había acumulado extremadamente rápido. Ahora sabemos que el proceso tuvo mucho tiempo para formarse”.

¿De dónde salió Panamá?

“La formación del Istmo fue un proceso largo y complejo. Hay evidencias de actividad en el Istmo desde hace 20 millones de años, y en Science publicamos evidencia de cierre geográfico hace 13-15 millones de años”, dijo Camilo Montes Rodríguez, autor principal del artículo de Science, geólogo de la Universidad de los Andes, Colombia, y exdirector del Proyecto Geología Panamá del Instituto Smithsonian.

“Este proceso consistió en la llegada de un arco volcánico (Panamá), al borde noroccidental de Suramérica. Primero hubo un cierre temprano por movimiento de las placas tectónicas, probablemente entre hace 20 y 15 millones de años, puesto que hay evidencia de faunas norteamericanas en el Canal de Panamá. Luego, una vez el puente estuvo establecido, se rompe nuevamente y solo se cierra cuando el volcán del Valle crece lo suficiente para llenar el canal interoceánico somero que se había establecido”, explica Montes a Scientific American.

Este mapa muestra las corrientes oceánicas cuando el Istmo aún no existía. 
Smithsonian Tropical Research Institute

Importancia del Istmo de Panamá

“Los eventos de aislamiento se hallan entre los más fuertes motores de generación de nuevos grupos animales o vegetales. Cuando estos eventos son causados por barreras tan infranqueables como un océano, entonces es más fácil para los investigadores comprender que los componentes de un ecosistema dado tienen que haberse originado en ese lugar y no provenir de ningún otro” aclara Sebastián Apesteguía, paleontólogo argentino, quien no formó parte de los estudios citados.

“La separación de las Américas, que los paleontólogos conocerían como el Aislamiento Espléndido (tras el libro de George Gaylord Simpson, Splendid Isolation) habría durado, según sabíamos, cerca de 30 millones de años. Sin embargo, el final del aislamiento, que contribuiría a la extinción de la extrañísima fauna que había evolucionado en el continente isla de Suramérica, se originó por el levantamiento de un arco volcánico en lo que hoy es América Central”, concluye Apesteguía, investigador del CONICET en la Fundación Azara (Universidad Maimónides).

“La publicación de Bacon y colaboradores, sosteniendo que la firme unión de las Américas ocurrió mucho antes, nos obliga a un duro replanteo”, dice Apesteguía, en comunicación con Scientific American. “El patrón muestra claramente un primer momento de contacto, de hace unos 25 millones de años y un segundo, el más conocido y definitivamente más marcado, hace unos 7 millones de años. Esto obliga a pensar que el timing considerado hasta ahora estaba mal, pero así es como avanza la ciencia en la medida que conocemos más datos”.