La Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU. (FDA, por sus siglas en inglés) debería aprobar los ensayos clínicos para transferir ADN de óvulos humanos sanos a embriones enfermos, dijo la semana pasada la Academia de Medicina de Estados Unidos.

La polémica técnica de terapia génica consiste en reemplazar las mitocondrias productoras de energía de un embrión con mitocondrias sanas del óvulo de una segunda mujer. El objetivo es evitar la transmisión de enfermedades causadas por mutaciones en el ADN mitocondrial. Pero las preocupaciones sobre la seguridad del reemplazo mitocondrial, y las implicancias psicológicas y sociales de los niños con tres padres genéticos, le han dado qué pensar a las autoridades reguladoras de Estados Unidos.

En su informe, el panel de la Academia de Medicina sugiere limitar las pruebas de la técnica a embriones masculinos como medida de precaución. La descendencia masculina no sería capaz de pasar sus mitocondrias modificadas a generaciones futuras, debido a que un niño hereda sus mitocondrias de su madre.

El documento también detalla varios pasos adicionales para supervisar la seguridad del reemplazo mitocondrial. Estos incluyen el seguimiento durante años de los niños que fueron creados por la técnica y el intercambio de los datos vinculados a su salud.

Si el reemplazo mitocondrial demuestra ser seguro en la descendencia masculina podría ampliarse a embriones femeninos, señaló el grupo asesor.

Este enfoque es contrario al del Reino Unido, que el año pasado aprobó el reemplazo mitocondrial sin restricciones en el sexo de un embrión modificado.

Las barreras a la investigación se mantienen

Para Shoukhrat Mitalipov , especialista en biología reproductiva en la Universidad de Ciencias de la Salud de Oregón en Portland, la recomendación del panel asesor es una victoria vacía. En 2014, la FDA encargó una revisión a la Academia de Medicina de EE. UU. que costó 1,1 millones de dólares, después de que Mitalipov solicitara realizar un ensayo clínico de terapia de reemplazo mitocondrial con embriones humanos. Pero la ley de presupuesto gubernamental para el año fiscal 2016 promulgada el mes pasado incluye una referencia que impide que la FDA apruebe cualquier aplicación para implantar embriones humanos modificados en mujeres.

“Es una buena noticia, pero el futuro parece muy difuso en comparación con hace unos meses”, dice Mitalipov, dadas las restricciones incluidas en la ley de presupuesto. Aún así, su laboratorio está empezando a criar monos tratados con reemplazo mitocondrial, con la esperanza de comprender cómo podría afectar esta modificación genética a las siguientes generaciones de descendientes.

 Otros no están de acuerdo con las conclusiones del panel de la Academia de Medicina. El nuevo informe “reconoció todas las preocupaciones y saltó a la conclusión de que las cosas deben seguir adelante a pesar de todo”, dice Marcy Darnovsky, presidenta del Centro para la Genética y Sociedad, una institución sin fines de lucro en Berkeley, California, que se ha opuesto al reemplazo mitocondrial en seres humanos por razones éticas y de seguridad.

Darnovsky dice que le gustaría un acuerdo y una legislación internacional que prohíba las técnicas que editan los genomas nucleares de los embriones. “Tendría más fe en el argumento si el hecho de permitir esta tecnología no va a allanar el camino a formas de edición de línea germinal más preocupantes”, dice la experta.

 

Este artículo se reproduce con permiso y fue publicado publicado por primera  vez el 3 de febrero de 2016.