Una nueva especie de tortuga gigante – que se había estado escondiendo a la vista de todos– ha sido descubierta en las Islas Galápagos de Ecuador. Una comunidad de aproximadamente 250 animales que viven en una zona del árido interior de la isla de Santa Cruz resultó ser tan genéticamente distinta del resto de las tortugas de la isla que los investigadores han determinado que representa una especie separada: Chelonoidis donfaustoi.

Esta designación podría llevar a proteger más intensamente la nueva especie. Parte de su zona de hábitat está protegida, pero la nueva designación de la especie podría estimular esfuerzos para evitar que la agricultura devore las partes desprotegidas del terreno que sirve de hogar a la tortuga.

El nombre de la especie, donfaustoi, honra al exguardabosques del Parque Nacional Galápagos Fausto Llerena Sánchez, conocido por sus amigos y colegas como Don Fausto. Don Fausto, que dirigió el programa de cría en cautiverio de tortugas en el parque, se retiró el año pasado después de 43 años de servicio.

"Este hombre dedicó su vida a ellas", dice Adalgisa Caccone, bióloga evolutiva de la Universidad de Yale, en New Haven, Connecticut, y autora principal del documento que describe la especie. "Todas las demás especies [de tortuga] fueron nombradas por los investigadores para honrar a científicos o exploradores, pero ninguna especie había sido nombrada en honor a una persona de Ecuador".

Caccone y sus colegas habían sospechado durante al menos diez años que las tortugas recién descubiertas tierra adentro, que habitan en un área ubicada a unos 20 kilómetros de la principal población de tortugas, podrían pertenecer a una especie separada. La teoría fue sugerida por primera vez por el biólogo de vida silvestre Tom Fritts, ya jubilado del Servicio Geológico de Estados Unidos.

Dos hogares

Fritts dice que era la clara separación geográfica entre las dos poblaciones lo que lo intrigaba, y no las diferencias en la apariencia o morfología. "Las tortugas adultas llevan su historia sobre sus espaldas", dice. "Hay grandes variaciones que se producen por efecto del medio ambiente, por lo que es muy difícil diferenciarlas en base a la morfología".

Por ello le sugirió al equipo de Caccone investigar la genética de las dos poblaciones. Su documento, publicado en PLoS ONE el 21 de octubre, es la culminación de una década de trabajo. Los resultados presentan 25 mutaciones del ADN mitocondrial que separan de forma fiable los dos grupos.

Los investigadores también analizaron 12 regiones altamente variables de ADN nuclear, llamadas locus de microsatélites, en 51 tortugas de ambos grupos. El equipo encontró que cuando estos locus se agruparon por su distinción entre unos y otros, dos grupos muy específicos emergieron, y correspondían a las dos poblaciones de tortugas. "Ellas son muy distintas", dice Caccone.

El equipo ha construido un árbol genealógico de las tortugas de las islas utilizando miles de muestras recogidas en los últimos 20 años, lo cual les permite ahora investigar la historia de las dos especies de Santa Cruz. Los parientes vivos más cercanos de C. donfaustoi viven por completo en otra isla, San Cristóbal. "Santa Cruz fue colonizada dos veces de manera independiente", dice Caccone.

Michel Milinkovitch, genetista conservacionista en la Universidad de Ginebra, en Suiza, y que ha trabajado con tortugas de Galápagos, dice que el análisis muestra que los grupos son tan distintos como otras tortugas en el archipiélago que son consideradas especies separadas. (Con el nuevo descubrimiento, las Galápagos son ahora el hogar de 12 especies conocidas de tortugas gigantes.)

Pero si la tortuga es una especie nueva o quizás solo una subespecie, no le importa tanto a Milinkovitch como establecer un estatus de población reproductora genéticamente distinta a las demás. "El concepto de especie es vago", dice. "Llámenlas como quieran, no me importa. Lo importante es que las personas se den cuenta de que hay diversidad que está escondida".

 

Este artículo se reproduce con permiso y fue publicado primero el 21 de octubre de 2015.